Demandan a agente que “le encanta jugar con cadáveres”

Familia indica que el hombre profanó el cuerpo de un hombre hispano muerto a balazos por agentes
Demandan a agente que “le encanta jugar con cadáveres”
Aaron Stringer, agente de la Policía de Bakersfield, es acusado de hacerle cosquillas al cuerpo de un hombre a quien baleó a muerte.

La familia de un hombre que fue muerto a tiros por la Policía de Bakersfield en noviembre pasado presentó una demanda civil en contra de esa agencia del orden, alegando, entre otras cosas, que un agente de la entidad le hizo cosquillas a los pies de un hombre en la morgue.
En la querella, que se presentó en el condado de Kern, la familia aduce que Ramiro James Villegas murió en un tiroteo ilegal por parte de agentes y que su cadáver fue “profanado” en la Oficina del Forense del condado Kern por un agente que hizo cosquillas a los pies del cadáver y luego tocó su cabeza, mientras hacía chistes.

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Ramiro James Villegas. Foto: Cortesía Familia

El agente que es señalado en la demanda, Aaron Stringer, fue puesto en licencia administrativa luego del tiroteo.
Stringer es acusado de tomar la cabeza del cuerpo de Villegas y tocar sus pies, indica la demanda. Incluso, la querella aduce que Stringer le dijo a otro agentes que “le encanta jugar con cadáveres”, y luego se rió.
El agente también habría “Tickle, Tickle” (cosquillas, cosquillas) mientras tocaba los pies de Villegas y luego jaló uno de los dedos del pie, comentando que el cuerpo aun no estaba rígido, alega la demanda.
Un agente en entrenamiento presuntamente se vio tan afectado por la situación y los comentarios de Stringers que lo reportó a sus superiores, alega la familia.
“Muestra una visión degradante y despreciable hacia la vida humana”, indicó el abogado Ben Meiselas, que representa a la familia, reportó Los Angeles Times.
La Policía de Bakersfield indicó que debido a que es un litigio abierto no podían comentar sobre el caso.
Pero indicaron que hay una investigación interna al respecto.

El tiroteo

Villegas, de 22 años, fue muerto a tiros el 13 de noviembre después de entablar una persecución con la policía y chocar contra un poste de luz.
Según la demanda, Villegas se dirigía a su casa a cuidar a su madre cuando la Policía intentó detenerlo.
La Policía reportó que Villegas llevó su mano hacia la cintura. Sin embargo, la querella indica que varios testigos dijeron que Villegas tenía sus manos arriba y no provocó que los agentes le dispararan. La demanda alega que la muerte de Villegas es parte de un patrón por parte del Departamento de Policía de Bakersfield de matar a jóvenes latinos desarmados.
El reporte de la Oficina del Forense indica que Villegas recibió un descarga eléctrica de un Taser y recibió cinco disparos–en la cabeza, pierna e ingle.