El chavismo cae en un espiral de problemas

La hiperinflación y los escándalos por narcotráfico le restan puntos de aprobación a Maduro
El chavismo cae en un espiral de problemas
Venezuela vive una creciente escasez de productos en calles y supermercados.

Miami
La popularidad del chavismo continúa con una caída acelerada y el nivel de aprobación del presidente Nicolás Maduro podría estar en solo un 10%, golpeado por una espiral de desabastecimiento de alimentos y productos básicos que no parece tocar fondo.

Según datos de la firma de asesores Data Mining, el chavismo perdió más de diez puntos de popularidad en lo que va del año y ahora se ubica en 20%, mientras que la de Maduro está nueve puntos por debajo de ese nivel. “La situación está llegando a un punto de fatiga y de desesperanza acumulada. Tenemos un chavismo muy golpeado”, dijo el asesor político Orlando Viera-Blanco, director de Data Mining.

Y las investigaciones en EEUU por narcotráfico de altos funcionarios del gobierno acentúan los dolores de cabeza entre los herederos del fallecido Hugo Chávez, ya que cuestionan la integridad y la futura viabilidad política sus líderes.

Según artículos publicados por varios diarios norteamericanos, incluidos The Wall Street Journal, The New York Times y The Washington Post, por lo menos dos fiscalías de EEUU investigan al denominado Cártel de Los Soles, organización criminal conformada por personajes clave del chavismo que monopoliza el tráfico de droga en Venezuela.

Parte fundamental de esas investigaciones son las declaraciones de Leamsy Salazar, exjefe de seguridad de Chávez, que se convirtió en testigo protegido de la fiscalía federal de Manhattan, Nueva York,  con pruebas de que el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, es el máximo líder del cartel.

Otro de los chavistas clave bajo investigación es el actual gobernador del estado de Aragua y exministro de Interior y Justicia, Tarek El Aissami, así como el exjefe de Inteligencia Militar Hugo Carvajal.

Entre las opiniones emitidas durante la recopilación de información de Data Miming, quedaron registradas las siguientes frases: “Lo que viene es muy feo”, “El comandante [Hugo Chávez] se equivocó [al designar a Maduro]”, “Esto ya no puede seguir”, “Plata hay, pero ya no hago nada con eso”, “Esto ya no dura más, con un pollo con 700 bolívares” y “Maduro está siendo arrastrado”, relató Viera-Blanco.

Escasez

La caída en la popularidad del chavismo se produce tras un largo período de creciente escasez de productos, por lo que los venezolanos se ven obligados a pasar cada vez más tiempo haciendo cola para ingresar a supermercados semivacíos.

Antes se podía contrarrestar la falta de productos en los supermercados en el mercado negro, pero los precios registrados allí se volvieron inaccesibles para los sectores populares, en una economía que podría estar dando sus primeros pasos en un proceso de hiperinflación.

Sin embargo, la pérdida de popularidad del chavismo no quiere decir que crezcan las filas de la oposición. Los analistas dijeron que hay cerca de un 30% del electorado que era previamente chavista y que desea un cambio, pero que no siente simpatía por ninguno de los dos bandos.

“Hay un gran malestar hacia el gobierno y hacia el oficialista PSUV, pero ese chavista inconforme no está migrando hacia la oposición”, estimó el dirigente opositor Pablo Medina.

El electorado no migra “porque la oposición tampoco tiende puentes hacia ellos, porque el discurso de los partidos de la oposición van dirigido hacia la oposición casi exclusivamente”, agregó Medina.

Mientras tanto, un grupo de chavistas disidentes, autodenominado Marea Socialista, comienza a hacer ruido entre el segmento inconforme de la población chavista.

“Si bien Marea Socialista no se identifica con la oposición, claramente es hoy un movimiento disidente dentro del chavismo que cada vez toma más fuerza, convirtiéndose claramente en una amenaza para Maduro y para el gobierno”, dijo Diego Moya-Ocampos, analista senior para América latina de IHS Global Insight/IHS Jane’s.

Es un movimiento que cuestiona directamente la gestión de la “cúpula elitista” del régimen, agregó.

Oposición unida por los presos políticos

Ya son quince dirigentes quienes se suman a la huelga de hambre iniciada por los presos políticos Leopoldo López y Daniel Ceballos. Esto no solo ha servido para darle visibilidad internacional a su lucha; también ha logrado, de momento, unificar a la oposición venezolana.

Ceballos lleva sin comer 12 días, ha perdido 12 kilos y su salud se ha deteriorado a extremos. El exintendente usa una silla de ruedas, porta una mascarilla y duerme sobre un colchón en el suelo en un calabozo a 33 grados a la sombra, según su círculo más cercano. Sin embargo, aún no hay respuesta del gobierno.

Ante esto la ONU se ha mostrado preocupada,  ONGs han denunciado el traslado de Ceballos desde la prisión militar de Ramo Verde a una cárcel común de Guárico y la oposición tomará los templos religiosos de todo el país 24 horas antes del encuentro entre el Papa y Maduro este domingo “para pedir al Pontífice que exija a Maduro la libertad” de los presos.