Exmilitares cerca de las viviendas, pero lejos de la ayuda

A pocas cuadras del enorme complejo de Veterans Affairs (VA) de Los Angeles, ubicado en el Oeste de la ciudad y debajo de uno de los puentes de la autopista 405 yace un campamento improvisado de unos seis hombres, que aseguran haber sido servido en las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Las únicas palabras coherentes que salen de la boca de “Mr. Bit”, como asegura llamarse el hombre de unos 40 años de edad, es que es veterano y que está en esta zona porque le queda cerca el hospital VA. Todo lo demás que él dice no tiene sentido y es muy difícil entender lo que habla.
“Aquí tengo estos papeles. Mire, son documentos importantes que le van a demostrar al mundo la verdad… yo siempre he dicho que la verdad es verdadera y hay que decirlo. Mire aquí está escrito. La gente no quiere escuchar la verdad, pero aquí dice cuándo”, dijo Mr. Bit mostrando unos volantes de una iglesia evangélica.
Jeff Callaham, quien asegura haber servido en la Fuerza Aérea de 1980 a 1983, dijo que él no va al hospital de VA ni busca ningún tipo de servicios porque alguien en las instalaciones le dijo que si volvía a llegar tenían orden de dispararle.
“Yo serví en la Fuerza Aérea por tres años y ahora dicen que no encuentran mi récord de servicio y todos dicen que estoy loco. No sé si en realidad estoy loco, pero yo sé que sí hice el servicio militar”, dijo Callaham, quien asegura que escucha voces y se auto medica con alcohol o con lo que encuentre.
Otros dos hombres visiblemente embriagados no se dan ni cuenta que la reportera y la fotoperiodista de La Opinión están en su campamento.
“¿Le gustaría tener una cama para dormir?” preguntamos. Nadie pudo responder.
Mr. Bit comenzó a hablar nuevamente sobre sus “documentos”. Callaham dijo que el VA tenía órdenes de dispararle y los otros hombres ni se enteraron de lo que sucedía a su alrededor.