Escándalo en los tribunales del condado de Orange

Revisan 600 casos por supuestas falsificaciones y acuerdos judiciales fraudulentos
Escándalo en los tribunales del condado de Orange

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y los fiscales del condado de Orange están revisando supuestos acuerdos judiciales fraudulentos y falsificaciones en cientos de casos por manejar bajo la influencia (DUI) y otros juicios menores de tránsito realizados en los tribunales de esa jurisdicción.

La pesquisa se centra en un empleado de los juzgados a quien se sospecha falsificó registros para beneficiar a acusados, registrando qué casos se desecharon cuando ése no era el caso, reduciendo los cargos, y, en al menos un caso, haciendo parecer que la persona había servido tiempo en la cárcel cuando ése no era el caso.

Un total de 110 abogados y sus clientes fueron convocados a los juzgados para que explicaran los acuerdos en sus casos y por qué no deberían ser desechados, informó el periódico Orange County Register.

Cerca de 600 casos, casi todos los cuales involucran a latinos acusados de DUI o manejar sin tener una licencia, llegarán al tribunal del juez Thomas Borris este mes para determinar si deberían ser procesados de nuevo. Los casos datan desde 2006.

El viernes, Borris le dijo a los abogados y sus clientes que una revisión de sus casos reveló errores en los registros judiciales y que debían convencerlo de que no hubo dichos errores en sus casos particulares.

Al parecer nadie logró hacer esto. De hecho, informó el Register, una mujer, Hurania Castillo Farias, quien dijo haber servido tres meses en una cárcel privada en La Verne por un caso de DUI en 2013 fue arrestada, al comprobarse con un llamada a dicha prisión que ese no era el caso.

Además, los documentos que permitieron a Farias servir tiempo en esa cárcel privada parecían haber sido falsificados. La presunta abogada que la representó en ese caso mostró evidencia que no fue así, ya que su dirección y número de registro no eran los mismos que aparecían en los registros.

Muchos otros abogados presentes también indicaron que nunca representaron a los acusados, como mostraban los documentos judiciales.

Agentes del FBI también estuvieron cuestionando a los acusados en el juzgado, aunque los agentes federales no ofrecieron detalles de su investigación, reportó el Register.

Los acusados cuyos acuerdos fueron revertidos tienen ahora tres opciones: negociar con un fiscal, con un juez o contratar un abogado particular.