Muerte de mexicano a manos del LAPD va a juicio civil

Caso civil buscar sentar precendente para llevar a los policías al banquillo de los acusados y que no sean absueltos por acuerdos monetarios
Muerte de mexicano a manos del LAPD va a juicio civil
Activistas de BAMN (Coalititon to Defend Affirmative Action, Integration and Immigrant Rights and Fight for Equality By Any Means Necessary) durante el anuncio de la demanda en contra del LAPD por la muerte de Omar Abrego.

El juicio civil en contra de la Policía de Los Ángeles (LAPD) por la muerte de un mexicano inició este lunes en una corte federal.
Los abogados de la familia de Omar Ábrego, muerto en agosto pasado tras un altercado con la policía, explicaron que este juicio busca sentar un precedente legal para llevar a los policías al banquillo de los acusados y que se finquen cargos criminales.
La demanda civil que presentó la familia es en contra de los dos agentes que lo arrestaron, del LAPD y de la Ciudad de Los Ángeles y busca una indemnización de $25 millones de dólares.
Sin embargo, a decir de la abogada Shanta Driver, lo que se pretende es que los policías que lo golpearon, identificados como Robert Calderón y Jeff Mares, enfrenten cargos criminales.
“No estamos buscando un acuerdo judicial, queremos un juicio en contra de los policías”, mencionó Driver minutos antes de iniciar la primera audiencia del caso.

JUSTICE FOR OMAR ABREGO

El juicio civil, explicó la abogada, es uno de los recursos legales con los que pueden exponer los casos de brutalidad policíaca y que los oficiales que abusan del uso de la fuerza sean retirados de sus puestos y encarcelados.
“Si tenemos éxito en el caso civil, es posible que se puedan presentar cargos criminales”, mencionó Driver, quien además es directora nacional de  una organización que defiende la igualdad para las minorías: BAMN, By Any Means Necesary (por cualquier medio necesario).
En un juicio criminal, explicó, los demandados tienen el derecho a no testificar, pero en uno civil están obligados a subir al estrado.
“Tendrán que explicar qué pasó ese día, cómo fue posible que una parada de tránsito terminara en golpiza y con la vida de Omar Ábrego”, mencionó Driver.
“Yo lo que pido es justicia, que a esos policías los encierren para que no vuelvan a hacer lo que le hicieron a mi hijo”, mencionó Lilia Ábrego Figueroa, madre de Omar, quien estuvo presente en la primera audiencia.
“Las comunidades latinas y afroamericanas están unidas para demandar cárcel para los policías Robert Calderón y Jeff Mares”, comentó Maricruz López, organizadora de BAMN. “Así como en Ferguson y Baltimore, estamos tomando los asuntos en nuestras propias manos, estamos luchando por justicia por cualquier medio que sea necesario”.
Por tratarse de un asunto legal, ni el LAPD ni la ciudad emitieron declaraciones.

El arresto, la “selfie” y la muerte

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Un video publicado en YouTube muestra a Ábrego ensangrentado y tirado sobre la acera mientras dos policías con sus rodillas sobre él parece que intentan esposar.

Omar Ábrego murió el 3 de agosto del 2014, un día después de que policías de la División Newton del LAPD lo sometieran a la fuerza.
El reporte policíaco indica que Ábrego conducía una camioneta de manera errática y que al pedirle que se detuviera aceleró hasta llegar a la intersección de las calles Main y 69, donde se bajó corriendo.
Los policías lograron interceptarlo antes de que entrara a su casa y fue sometido a la fuerza.
Omar Ábrego tenía 37 años, era originario de la Ciudad de México y vivía con su esposa y tres hijos de 14, 12 y 10 años de edad.
La muerte de Ábrego fue dos semanas antes de que policías de la misma división mataran a balazos al joven afroamericano Ezell Ford.
El informe del médico forense determinó que Ábrego padecía de una intoxicación aguda de cocaína y que murió por traumatismo de cráneo debido a golpes directos que le propinaron durante el arresto, por lo cual el deceso fue calificado como un homicidio.
Un video publicado en YouTube muestra a Ábrego ensangrentado y tirado sobre la acera mientras dos policías con sus rodillas sobre él parece que intentan esposarlo. Testigos han señalado que lo golpearon por espacio de 10 minutos y que una mujer policía hasta se toma una foto “selfie” mientras el detenido estaba tirado.