México abre las puertas de las escuelas a hijos de migrantes nacidos en EEUU

Será para educación básica, secundaria y bachilleres a alrededor de 300,000 niños nacidos en el exterior

Estudiantes caminan por el campus de UCLA.
Estudiantes caminan por el campus de UCLA.
Foto: Kevork Djansezian / Getty Images

México abrirá desde este martes las puertas de sus escuelas de educación básica, secundaria y bachilleres a alrededor de 300,000 niños nacidos en el exterior, principalmente hijos de migrantes mexicanos tras eliminar en el Diario Oficial de la Federación el requisito de la “Apostilla”.

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Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el ciclo escolar 2013-2014 estaban inscritos en educación básica 307,125 niños extranjeros de un total de 600,000; el resto, se veían imposibilitados por el proceso burocrático de apostillamiento y las escuelas sólo les daban acceso como oyentes en el mejor de los casos.

“Apostillar” un documento significa obtener la certificación de la firma y el sello de quien emite el acta de nacimiento o los documentos académicos.

En Estados Unidos se obtiene en la Secretaría de Estado del lugar en el que se emitió el acta de nacimiento y tiene un costo de entre cinco y 20 dólares, sin embargo, la mayoría de los hijos de mexicanos nacidos en EEUU no la tiene por haber sido deportados intempestivamente o por desconocimiento.

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Al entrar en vigor este martes el Acuerdo Secretarial 286 de la SEP tras su publicación en el diario oficial de la federación, la población de menores extranjeros finalmente tendrá las puertas abiertas de la educación básica y media superior en las escuelas mexicanas.

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Instituciones como el Instituto para las Mujeres en Migración (IMUMI) y el grupo de educación e identidad del Colectivo Migraciones para las Américas habían manifestado su inconformidad desde hacía años y pedían la eliminación de cualquier requisito para ingreso a la escuela.

“Lo que sigue es que todas las escuelas del país implementen esta medida y no se convierta en una disposición más que se queda en papel y no se hace efectiva para la población”, dijo  Berenice Valdez, coordinadora de políticas públicas del IMUMI.

Así, exhorta al Estado mexicano a “facilitar y promover el desarrollo educativo de las personas migrantes y sus familiares para favorecer su integración y desarrollo personal.”

Queda pendiente las restricciones de apostilla para el nivel licenciatura: México tiene alrededor de 15 millones de ciudadanos en Estados Unidos que tienen dificultades de acceso a la educación.

“Si se elimina también para educación superior todos los otros “dreamers” deportados (que no alcanzaron la Acción Ejuctiva DACA) podrían aspirar a una educación aquí cono mayores facilidades y para eso de beben armonizar los códigos de los estados con la Ley de Migración vigente”, agregó Valdés.