“Pensaba que las cosas iban a mejorar pero volvía a lo mismo”

Muchas mujeres no se dan cuenta que los abusos verbales y emocionales también son violencia doméstica
“Pensaba que las cosas iban a mejorar pero volvía a lo mismo”

Una de los pasos más difíciles para una mujer que sufre violencia doméstica es dejar a su pareja. Después de varios años de abusos por parte de su esposo, Carla López tuvo el valor de dar ese paso.
Durante los siete años que vivió con su esposo, esta mujer padeció de un abuso que comenzó  con frases y reproches. Pero la situación se volvió violenta durante los dos últimos años de la relación y siempre buscaba una excusa para la agresión.
“Mi vida era un ciclo en el que un día estábamos bien y todo parecía muy bien y de repente caímos en algo peor”, sostuvo Carla.
Su esposo siempre se disculpaba o le traía flores después de una agresión. “Yo pensaba entonces, ‘las cosas van a mejorar’, pero volvía a lo mismo otra vez”.
La reconciliación duraba días o semanas y ella seguía con la esperanza que todo iba a mejorar. Sin embargo, hace cinco años se dio cuenta que eso no sucedería y decidió dejarlo después de que la volviera a golpear.
“Pensé, ¿Por qué estoy pasando por esto? No debería estar pasando por esto”, dijo Carla, quien decidió llamar a una amiga para que la ayudara.

Las formas del abuso

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Stephanie Mesones Alvarado.

Stephanie Mesones Alvarado, Directora de Desarrollo del Centro de Mujeres del Este de Los Ángeles (ELAWC), una organización que ayuda a víctimas de este crimen, señala que muchas veces las mujeres no piensan que son víctimas de violencia doméstica porque no hay abuso físico.
“En nuestra comunidad pensamos que el abuso físico es la violencia  pero en una relación puede comenzar con abuso verbal y mental hasta escalar hasta abuso físico”, dijo Mesones Alvarado.
Otras formas de abuso, resalta Mesones Alvarado, es la financiera, en donde la pareja no permite que la mujer tenga dinero o la obliga a entregarle su sueldo. También el abuso sexual es una forma de abuso, ya que las mujeres latinas piensan que deben consentir   relaciones sexuales con su pareja porque es parte de su obligación.
Mesones Alvarado señala que la violencia doméstica es un caso muy grande en la comunidad latina y que las dos barreras más grandes que detienen a las mujeres para buscar ayuda es inmigración y el miedo que le quiten los hijos.
“Eso pasa porque no saben manejar el sistema en Estados Unidos. No hay concientización sobre eso y no hay confianza en esos sistemas”, dijo Mesones Alvarado, resaltando que una de las herramientas con la que cuenta ELAWC es el servicio de promotoras para educar a las víctimas sobre cómo identificar el abuso y buscar ayuda.

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Muchas desconocen que son víctimas

Muchas mujeres inmigrantes llegan a Estados Unidos después de sufrir muchos traumas, abuso sexual y pobreza, y no están al tanto de sus derechos o no saben cómo tener una relación sin abusos. Este es el segmento de la mujeres que no llaman a la policía y que por lo general soportan años de golpes y maltratos, dijo la experta Edna López, quien atiende a mujeres que sufren de golpes y maltratos.
El caso de Carla es un ejemplo. Fue hasta mucho después que dejó a su esposo que  se enteró que lo que había padecido era violencia doméstica. Al asistir a clases para informar a las mujeres sobre ese problema, se dio cuenta que esa era la situación por la que había pasado.
“Nunca lo veía como violencia doméstica. Incluso hasta cuando lo dejé no sentía que era así”, sostuvo la mujer, quien ahora se dedica a ayudar a otras a romper el ciclo de violencia. “Tenía libertad para salir y trabajar y por eso no me daba cuenta de lo estaba pasando por violencia doméstica”, añadió.