Con Cristo como guía y a favor del aborto

Muchas mujeres se ven en la disyuntiva entre sus creencias religiosas y un embarazo no deseado
Con Cristo como guía y a favor del aborto

Cuando Stephanie tenía 19 años quedó embarazada. Ella admite que no fue ignorancia, sino negligencia de su parte y de su novio.  Estaba de vacaciones con su familia en Colombia cuando se dio cuenta que tenía alrededor de seis semanas de gestación.

“Mi pensamiento inmediato fue no puedo tener este niño. No estoy a donde quiero estar antes de tener una familia”, cuenta Stephanie.

Aunque fue su decisión, esta estudiante universitaria le dijo a su novio que quería abortar y él estuvo de acuerdo, ya que él también estaba estudiando.

“Decidí no decirle a mi mamá ni a nadie de mi familia. Ellos son personas muy religiosas, somos católicos y no sabía cómo lo iban a tomar”, dijo Stephanie. Pero su madre encontró los papeles del aborto médico un año después.

El caso de Stephanie es solo un ejemplo de la disyuntiva que viven muchas mujeres que se ven atrapadas entre sus creencias religiosas y el desafío de tener un embarazo no deseado.

Comúnmente las iglesias están en contra del aborto, en especial la Católica que en su último documento para la próxima reunión del Sínodo de Obispos, muestra su rechazo al aborto y a la eutanasia porque, según el documento de las conferencias episcopales de todo el mundo, “es tarea de la familia, apoyada por toda la sociedad, acoger la vida que nace y ocuparse de su última fase”.

El aborto médico al que se sometió Stephanie se basa en introducir pastillas en la vagina para causar el aborto, en lugar del método quirúrgico tradicional, en el cual se introduce una aspiradora para remover el embrión. “Ella me confrontó al respecto. Me dijo que le hubiera gustado enterarse. La verdad es que lo tomó mejor de lo que esperaba. Aunque ella es católica entendió mi decisión y aceptó que era lo mejor para mí”, dijo Stephanie, quien nació cuando su madre era adolescente.

En hogares evangélicos

Para Denise Rodríguez, quien creció en un hogar evangélico, el aborto es una decisión que la mujer debe tomar por sí misma y nadie más debería de decidir por ella.

“No es una situación ideal… no somos perfectos. Somos seres humanos que cometemos errores. Por esta razón es que Dios envió a su hijo a morir por nosotros”, dijo Denise, hija de una pastora evangélica que dirige una iglesia en Dallas, Texas.

Denise dice que su madre no comparte su punto de vista sobre el aborto, pero que ella le recuerda que muchos hombres no estaban de acuerdo en que hubiese una mujer al frente de la Iglesia y que ella tuvo que pelear ese derecho.

 

Denise Rodríguez, evangelica que asegura que tiene a Cristo como guía, pero está a favor del aborto.
Denise Rodríguez, una joven evangélica que asegura que tiene a Cristo como guía, pero está a favor del aborto.

“Mi fe es un muy importante para mí. Cristo es mi guía y él decía que hay que amar al prójimo, no hay que juzgarlo. Ese no es nuestro trabajo. Si alguien se equivoca no está en nosotros juzgarlo, sino amarlo”, agregó. Denise aseguró que no ha tenido un aborto, pero que sí ayudó a una amiga cuando lo necesitó.

Sin remordimientos

Stephanie
Stephanie.

Han pasado cuatro años desde que Stephanie decidió abortar. Ella asegura que la relación con su madre ha mejorado y que no se arrepiente de su decisión.

“Yo digo abiertamente que he tenido un aborto. No me importa el estigma o la vergüenza que algunas personas tratan de imponer. Yo no me avergüenzo. Tomé la mejor decisión para mí y no me arrepiento”, dijo Stephanie. “Yo quiero decirle a las mujeres que deben hacer lo que consideren mejor para ellas”.

Denise agregó que nadie está obligada a tener un aborto si desea un bebé, pero que tampoco nadie debería estar obligado a tener un hijo –que es para toda la vida- si no lo quiere.