‘La frustración de mi comunidad se apoderó de mí’

Jennicet Eva Gutiérrez, activista transgénero que interrumpió al Presidente Obama, piensa seguir denunciando “injusticias” contra inmigrantes
‘La frustración de mi comunidad se apoderó de mí’
Jennicet Eva Gutiérrez emigró de manera ilegal desde Jalisco, México, hace 25 años.

Washington
Jennicet Eva Gutiérrez, la activista transgénero que interrumpió y enfureció al presidente Barack Obama en su propia casa, defendió hoy su acciones al asegurar que su gobierno debe cesar el abuso, detención y deportación de inmigrantes de su comunidad.

En entrevista telefónica con este diario, Gutiérrez aseguró que su madre le inculcó buenos modales y nunca fue su intención faltarle el respeto a Obama, pero se cansó de oírle las contradicciones entre cuánto progreso se ha hecho y ver la situación de “sus hermanas transgénero en los centros de detención”.

“La verdad es que parte el corazón oír estas contradicciones, porque no es la realidad que estamos enfrentando, y sentí la necesidad de señalarlas”, explicó Gutiérrez, de 29 años y quien emigró ilegalmente a EEUU de Jalisco, México en 1990.

“La frustración de mi comunidad se apoderó de mí, y quería que él escuchara mi mensaje y así iniciar un diálogo”, subrayó Gutiérrez, quien insistió en que fue invitada a la recepción de la Casa Blanca el miércoles en honor a la comunidad “LGBTQ”.

Lee también: Inmigrante transgénero saca de casillas a Obama (VIDEO)

Muchas organizaciones pro-gay, incluyendo su grupo, “Familia TransQueer Liberation Movement”, llevan años haciendo campaña de presión para mejorar la situación de esta comunidad, pero las peticiones “parecen caer en oídos sordos porque no vemos progreso”, se quejó.

Gutiérrez comenzó su activismo en Los Angeles (California) en defensa de los derechos de los homosexuales en 2014, en parte porque, según aseguró, ella misma ha sido víctima de insultos, golpes y escupidas, e incluso ha sido amenazada a punta de pistola.

El miércoles, mientras Obama daba su discurso sobre el mes del orgullo gay, Gutiérrez comenzó a gritar varias veces “Ni una deportación más”.

Obama, conocido por su aversión al drama, ya ha sido interrumpido en otros actos públicos pero nunca en la Casa Blanca, y ordenó la expulsión de Gutiérrez del salón por parte del Servicio Secreto.

“Escucha, estás en mi casa… ¿sabes? no es respetuoso cuando alguien te invita (a su casa). No vas a conseguir una respuesta positiva de mi al interrumpirme así. Ten vergüenza, no deberías hacer esto”, dijo Obama, aplaudido por los invitados, que comenzaron a abuchear a Gutiérrez.

“Como regla general, no me molesta que haya gente que interrumpa, pero no cuando estoy en mi casa… si estás comiendo bocadillos, sabes?, y bebiendo el licor…”, dijo Obama, ocasionando risas nerviosas del público.

Antes de dejarla ir, Gutiérrez dijo que fue interrogada por el Servicio Secreto mientras se confirmaba su nombre en la lista de invitados, y aseguró que no cesará su activismo por las comunidades inmigrante y de transgénero porque “merecen un trato digno que ahora no tienen”.

¿Qué prima?

“No sé qué consecuencia tendrá mi acción, pero es lo que menos me preocupa; es necesario parar la discriminación de la comunidad LGBTQ… es más importante el tema de la violencia contra la comunidad transgénero y el abuso de los inmigrantes en los centros de detención, que lo que fui a comer a su casa”, puntualizó Gutiérrez, cuya hermana ciudadana le está tramitando la residencia permanente.