Una puerta empresarial a la oportunidad

Efraín Hernández y el padre Jim O´Shea crearon Reconnect una organización tras la que hay proyectos empresariales para dar una oportunidad laboral a jóvenes desconectados
Una puerta empresarial a la oportunidad
Efraín Hernández, cofundador de Reconnect y director asociado./Gerardo Romo

Olor a café, hip hop y diseño. Eso es lo primero que entra por los sentidos cuando se llega al Reconnect Café en el barrio de Bed-Stuy en Brooklyn. Conocer su misión entra directamente a la conciencia.

Uno de sus cofundadores y director asociado, Efraín Hernández, atiende la caja. A la hora de la cita con este diario Hernández está ocupado cobrando cafés y jugos recién hechos a una diversa clientela que refleja los muchos cambios que está experimentando un barrio que vive las contradicciones del avance de la gentrificación o aburguesamiento. Por un lado, se están pagando millones de dólares por los brownstowns de la zona, por otro,  un 33% de sus residentes viven en la pobreza y muchos de sus jóvenes están “desconectados” tal y como se explica en la página web de esta organización sin ánimo de lucro.

Es una desconexión del mundo laboral y de la educación que como dice Hernández, deja a muchos jóvenes, muchos afroamericano y latinos, en las calles y en el camino de las actividades ilícitas, la venta de drogas, la violencia y la cárcel.

Nacido en Brooklyn hace 30 años y descendiente de puertorriqueños, Hernández, sigue el ritmo de la música de fondo mientras habla de una organización que creó en 2010 con el el cura católico Jim O´Shea en un momento en el que se disparó la violencia en el vecindario. La misión, la razón social de Reconnect, es abrir paso a un mejor futuro a través de un movimiento empresarial. La primera piedra de ese empeño es dar una oportunidad laboral, un trabajo inicial que proporcione experiencia, a jóvenes “a los que nadie contrata”, explica Hernández que cuenta que el Café se abrió hace algo más de dos años.

El trato con estos jóvenes de 16 a 24 años de edad no es solo que atiendan el Café durante 20 o 25 horas a la semana a cambio de un salario sino que además estudien. “Tenemos a chicos que ya están en la universidad”, dice con orgullo. “Una vez que te unes a nosotros ya no se vuelve al otro lado”, explica con determinación.

Hernández no vio de cerca el problema que ahora trata de resolver junto con el padre O´Shea. Lo vivió. “Crecí en el vecindario y se lo fácil que es caer, dos de mis amigos fueron asesinados cuando tenían 19 y 23 años, yo tenía 24, fue lo peor”, dice al hablar de un mundo de violencia, drogas y falta de oportunidades.

Reconnect Café, en Bed Stuy, Brooklyn./Gerardo Romo
Reconnect Café, en Bed Stuy, Brooklyn./Gerardo Romo

Para abrir Reconnect se contó con el dinero de benefactores y el objetivo es que el negocio pueda cubrir entre el 60% y el 70% de los costos. Hernández dice que está aprendiendo a gestionar, que el ser empresario se aprende en la calle pero también le inspiran shows como Shark Tank y las conferencias Ted. Él mismo se ve más como un asesor para los jóvenes que trabajan en Reconnect. “La misión es lo primero, el negocio es la manera de conseguirla”.

El Café cuenta con el apoyo de la comunidad. “Muchos vienen entre otras cosas para apoyar la causa”, explica Hernández.

Los planes pasan por seguir creciendo. Él quiere ampliar el local del Café, diseñado cuidadosamente por un arquitecto, y que más gente pueda sentarse dentro. El objetivo es que en los próximos años se hayan creado cinco empresas. De momento, Reconnect abrió hace un año y medio una pastelería donde hacen dulces y un negocio de diseño gráfico para camisetas que lleva seis meses funcionando y ahora tiene un gran pedido que entregar.

Los otros objetivos pasan por trabajar con 50 empresarios de la zona para que den oportunidad a los jóvenes y que 500 jóvenes se involucren en la misión. ¿Y Hernández? “Creo que voy a hacer esto por un tiempo, es como ser un gran hermano y quiero que lo que hago tenga un efecto dominó”.

 

Modelo a exportar

Muchas organizaciones vienen y van de los barrios a los que tratan de echar una mano pero al enraizarse en la comunidad y apostar empresarialmente por ella, Reconnect está creando fuertes lazos para mantenerse como una fuerza de cambio. Efraín Hernández cree que es un modelo que puede salir de Bed-Stuy y establecerse en ciudades como Chicago o Detroit, Baltimore, Ferguson… “El objetivo es reconectar América, lugares de todo el mundo pueden usar este modelo”.