Activistas LGBT dudan de eficacia de la nueva guía de ICE sobre inmigrantes transgénero

La comunidad LGBT duda de la eficacia de la nueva guía de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) que establece que los indocumentados tránsgenero podrán ser alojados con aquellos que tengan su misma identidad sexual, por lo que piden un alto a las detenciones y las deportaciones.
“Estas nuevas recomendaciones no son suficientes, no garantizan que nuestra comunidad estará protegida, y en el pasado ICE ha anunciado cambios pero nunca las han seguido”, dijo Dagoberto Bailón, representante de la organización Arcoíris Liberation Team, en Phoenix (Arizona).
ICE anunció este lunes que los centros de detención de inmigrantes podrán establecer comités multidisciplinarios que decidirán sobre las opciones de vivienda, ropa y atención médica para las personas que se identifiquen como transgénero.
Esto podría permitir a los indocumentados transgénero ser alojados con aquellos que tengan su misma identidad sexual con la que ellos se identifican.
Sin embargo, miembros de la comunidad transgénero dudan que de esta guía cambie en algo los abusos que, según ellos, sufren los indocumentados de la comunidad LGBT mientras se encuentran bajo su custodia en centros de detenciones.
“Lo que nosotros queremos y por lo que hemos luchado es un alto a las deportaciones y a la detención. Nuestra comunidad es vulnerable, ¡Ni una más!”, enfatizo Bailón.
El activista, quien frecuentemente visita a indocumentados transgénero en los centros de detención en Arizona, dijo que muchas veces lo que dice ICE en “papel” es muy diferente a las prácticas diarias que ocurren dentro de estos lugares.
Aseguró que en muchos de los casos los indocumentados transgénero llegan a EEUU en su huida de los abusos físicos y mentales que sufren en sus países de origen.
Sin embargo, son detenidos y encerrados por meses en centros de detenciones de ICE, donde sufren de más abusos.
Un ejemplo es la historia de “Marichuy”, una mujer transgénero cuyo nombre legal es Jesús Leal Gamino.
En julio de 2014 activistas en Arizona denunciaron la violación de Marichuy mientras se encontraba bajo la custodia de ICE en Eloy.
“Cuando yo estuve allá dentro muchas veces llené papeleo, hice muchas denuncias de los abusos que cometían en mi contra, pero ICE nunca hizo nada”, aseguró Leal Gamino.
Aseguró que muchas veces le prometieron cambios, algo que no ocurrió hasta que sufrió la violación.
La principal crítica en contra de ICE es que encarcela a los indocumentados transgénero con personas del mismo género al que nacieron y no con el que ellos se identifican.
Su apariencia física puede ser el de una mujer, pero aun así, ICE los encarcela con hombres, exponiéndolo a las burlas y abusos de otros detenidos.
“En mi caso me prometieron muchas veces que me cambiarían con las mujeres y nunca pasó”, la transexual de origen mexicano, que pasó más de un año en Eloy antes de ser puesta en libertad bajo palabra.
“Marichuy”, de 23 años, al igual que otros indocumentados está convencida de que la única solución es que ICE tome una política por la que se deje en libertad supervisada a las personas transgénero.
“Yo no quiero que nadie más sufra lo que yo sufrí dentro del centro de detenciones”, aseguró la mujer, quien el próximo mes deberá presentarse ante un juez de inmigración para darle seguimiento a su caso.
De acuerdo a cifras de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS), anualmente cerca de 3,500 inmigrantes de la comunidad LGBT llegan a EEUU en su huida de la persecución en sus países de origen, y unos 1,250 reciben asilo.