Acusan a sindicatos de agentes fronterizos de actuar en “colusión” con grupos anti-inmigrantes

Administración Obama no responde a acusaciones del informe  
Acusan a sindicatos de agentes fronterizos de actuar en “colusión” con grupos anti-inmigrantes

Washington.- Los sindicatos de agentes fronterizos además de criticar la política migratoria de la Administración Obama, en muchos casos, actúan en “colusión” con grupos extremistas antiinmigrantes para facilitar su agenda contra los indocumentados, según un informe.
El Centro para una Nueva Comunidad (CNC) y el Southern Law Poverty Center (SLPC, en inglés) prepararon el informe tras rastrear a grupos extremistas en todo EEUU y encontraron que el movimiento anti-inmigrante ha contado con la ayuda de líderes de los principales sindicatos que representan a agentes de la Patrulla Fronteriza y de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
Esa ayuda se manifiesta, según en informe, a través de “filtraciones” sobre datos internos del Departamento de Seguridad Nacional, y el Congreso y la Administración Obama deben frenarlas.
Mark Potok, analista de SLPC, subrayó que esta “colusión”, que logró derrotar la reforma migratoria aprobada en 2006, es “una afrenta a nuestro sistema democrático” y resulta inaceptable que algunos agentes decidan incumplir algunas políticas, o que sus sindicatos se dejen influir por grupos que buscan una “mayoría eurocéntrica” blanca en este país.
Los sindicatos “tienen todo el derecho de negociar las condiciones de trabajo de sus miembros, pero no deben tener un papel para dictar las políticas que afectan al público en general”, dijo Potok.
El documento destacó las acciones del Centro para Estudios de Inmigración (CIS) y la Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR), fundados por el nacionalista blanco John Tanton, y NumbersUSA, creado por Roy Beck.

Buscan influir en debate migratorio, pero contra indocumentados

Aunque los tres grupos aseguran que combaten la inmigración ilegal, el informe insiste en que éstos “actúan en concierto –a veces de forma más discreta, a veces públicamente- con legisladores y activistas de la extrema derecha y, cada vez más, con funcionarios policiales de inmigración en todos los niveles del gobierno”.
Entre los ejemplos de filtraciones citados, el informe incluyó el traslado en 2014 de niños y familias de Centroamérica a una instalación de la Patrulla Fronteriza en Murrieta (California), que provocó fuertes protestas anti-inmigrantes durante varios días.
Los activistas, ondeando banderas estadounidenses y portando carteles contra “los nuevos ilegales”, bloquearon el paso a los tres autobuses con los inmigrantes, y las autoridades tuvieron que abandonar su plan. El traslado tenía el objetivo de aliviar las condiciones de hacinamiento en centros de detención en el Valle del Río Grande ante la crisis humanitaria en la frontera sur el año pasado.
Otro caso fue el de una “gira” por la frontera sur que dos miembros del sindicato “Concejo Nacional de la Patrulla Fronteriza” (NCBP), Manny Bayon y Chris Bauder, organizaron para activistas de CIS en marzo pasado.
En su cuenta de Twitter, NCBP agradeció a los dos agentes californianos por “mostrar la verdad sobre la frontera sur”.
El documento denunció que líderes de NCBP suelen dar testimonio ante el Congreso, o ante la prensa, “como si hablasen desde un mismo guión, o siguiendo las recetas del movimiento anti-inmigrante”.
De hecho, según SPLC, algunos agentes de ICE no siempre siguen al pie de la letra las nuevas directrices y prioridades de la Administración Obama respecto a la detención de inmigrantes, y esa aparente insubordinación ha afectado a muchos.
Asimismo, el documento atacó la falta de transparencia e informes sesgados que, apoyándose en algunos agentes, elabora CIS para impulsar políticas contra los indocumentados.
Pero, en declaraciones a este diario, Jessica Vaughan, directora de estudios políticos de CIS, dijo que el informe solo confirma “las prácticas nixonianas de la Administración de ocultar información que debería ser pública, para luego castigar a servidores públicos que se atreven a hablar honestamente sobre asuntos que afrontan” sobre el terreno.
Según CIS, sus informes reflejan estadísticas oficiales que jamás han sido desmentidas o disputadas por el gobierno.
Consultados por este diario, ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), ni (ICE), ni la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras, que rige la Patrulla Fronteriza, quisieron comentar sobre el informe. Tampoco sus sindicatos respondieron.