Grecia, al borde del colapso

Un día después de que Grecia suspendiera pagos al no hacer efectivo el pago de 1,600 millones de euros que debía al FMI, el gobierno del país tendió una mano a Europa para retirarla posteriormente.

El primer ministro del país, Alexis Tsipras, envió a sus socios europeos una carta aceptando la mayor parte de las condiciones para un paquete de ayuda que había rechazado anteriormente. Tsipras accedió a condiciones contrarias a su programa contrario a la austeridad impuesta desde Bruselas como una nueva subida de impuestos (entre ellos un severo aumento del IVA al turismo, su principal industria) o la rebaja de las pensiones.

No obstante, horas más tarde y en un discurso, el mandatario dijo que mantenía el referendum para que los griegos se pronunciasen sobre ese paquete de ayudas y de hecho pedía el voto por el no que él mismo no había transmitido a Europa.

Los gobiernos europeos no quieren llegar a ningún pacto con Grecia hasta que se produzca este referendum sobre el que la población, según las primeras encuestas, se encuentra muy dividida. Grecia lleva años sufriendo una profunda depresión económica. Las duras condiciones impuestas por la UE, el FMI y el BCE para tener acceso a una línea de crédito no ha detenido el deterioro económico del país. Ayer, Angela Merkel, la canciller alemana dijo que la idea de Europa no está en peligro por Grecia, un país que representa menos del 2% del PIB de esta zona económica.