Abre sus puertas refugio para desamparados en el Valle de San Fernando

El antiguo fue destruido por un incendio hace más de un año; es el más grande en esta zona de la ciudad de Los Ángeles
Abre sus puertas refugio para desamparados en el Valle de San Fernando
Mirna Navarro (der.) junto con sus hijos, en el albergue del San Fernando Valley Rescue Mission.

@MarveliaAlpizar

Cuando Mirna Navarro perdió a su esposo en el 2012 se quedó sin un hogar donde vivir con sus hijos y sin saber cómo salir adelante, ya que no encontraba trabajo por estar embarazada. Tocó varias puertas hasta que el San Fernando Valley Rescue Mission la aceptó y le dio hospedaje.

“Ellos me abrieron las puertas cuando más lo necesitaba. No solo abrieron el refugio para mi familia y yo, sino que abrieron sus corazones”, dijo Navarro, de 36 años, intentando contener las lágrimas. “Me trataron como si fuera parte de una familia”,  dijo la madre de dos niños de 8 y 11 años y una niña de dos años y medio.

Navarro es una de las miles de personas que han recibido apoyo de la Misión desde su fundación en 1998. Sin embargo, un incendio ocurrido el 4 de mayo del 2014 destruyó el albergue en North Hollywood, aunque no detuvo su labor de ayudar a los más necesitados.

El albergue cuenta con una cocina.
El albergue cuenta con una cocina.

Foto: Ciro Cesar/La Opinión

El siniestro también destruyó oficinas, una cocina, un almacen y gran parte de la flota de vehículos de la Misión, que recogen donativos para luego ser vendidos en su tienda de segunda. Fue un duro golpe para la organización que se dedica a dar la mano a los más necesitados. Fue también un gran problema para las personas que se encontraban en el albergue en ese momento, muchas de las cuales perdieron las pocas pertenencias que tenían.

Luego del incendio, varias de esas familias fueron albergadas temporalmente en el gimnasio de un parque cercano, mientras la Misión buscaba un lugar más permanente.

 

Un nuevo hogar

Pero como el ave fénix, la Misión buscó ayuda y esta semana inauguró Hogar de Nuevo, su nueva y espaciosa sede en Northridge, de 16,000 pies cuadrados, con capacidad para 90 camas (el triple del espacio que había en el albergue de North Hollywood) que servirá de refugio para familias por un periodo no mayor de 90 días. Treinta de esas camas están en el primer piso del inmueble y conforman un albergue de emergencia para desamparados.

El nuevo albergue en Northridge tiene el triple de espacio para las familias desamparadas, comparado con el que fue destruido por un incendio en North Hollywood.
El nuevo albergue en Northridge tiene el triple de espacio para las familias desamparadas, comparado con el que fue destruido por un incendio en North Hollywood.

Foto: Ciro Cesar/La Opinión

Las instalaciones también ofrecen tres habitaciones privadas para las familias, ocho unidades de transición a una vivienda permanente, además de un laboratorio de computación, servicio de comedor y lavandería. Las familias asignadas a esos cuartos privados pueden permanecer en el lugar hasta 10 meses. Sin embargo, se espera que busquen un empleo y que ahorren el 80 por ciento de sus ingresos para que tengan reservas económicas el día que dejen el albergue.

“Carecer de hogar es una situación, no una condición o un diagnóstico. Es solo una condición en la cual una persona carece de hogar”, dijo Wade Trimmer, director de la Misión. “Y cuando ellos vengan aquí, es lo que quieran que sientan: que se encuentran como en su casa”.

Los desamparados pueden permanecer en el albergue hasta 90 días; las familias hasta 10 meses.
Los desamparados pueden permanecer en el albergue hasta 90 días; las familias hasta 10 meses.

Foto: Ciro Cesar/La Opinión

 

Asistencia

Pero las familias no solo encuentran un lugar seguro donde pasar la noche sino que también reciben apoyo para encauzar sus vidas, como le sucedió a Navarro. Los miembros de la Misión la pusieron en contacto con organizaciones que le ayudaron a encontrar cuidado para sus hijos y vivienda. Ella ahora trabaja en un restaurante de comida rápida y también está tomando clases en un colegio comunitario para convertirse en intérprete de señas para sordomudos (ASL), ya que siente la necesidad de ayudar a las personas con esa discapacidad.

“Esto es algo más que un refugio. Es un lugar que te cambia la vida”, dijo Navarro, quien recomienda a aquellos que no tengan un lugar donde ir que no tengan miedo de pedir ayuda en un refugio. “Me siento fuerte ahora porque las cosas han mejorado. Cuando hay cosas que te pueden deprimir, hay que encontrar una razón para no rendirte. Yo tengo tres razones: mis hijos”.

Centro de Recurso Familiar

8740 Canby Ave., Northridge, CA 91325

818-785-4476

www.homeagaincampaign.org