Espejismos salariales

Si se alza el salario, sube el costo de los productos y los servicios. Y por ahorrarse unos centavos los consumidores viajarán a otras ciudades
Espejismos salariales
Mientras que empleados de la Ciudad gozan del próximo aumento, trabajadores del Condado exigen lo mismo.

Luis Alvarado, analista y consultor político / Presidente, Comité de Acción Política Familias Unidas de California

En junio, los residentes de la ciudad de Los Ángeles recibieron una gran noticia: organizaciones con intereses especiales y sus aliados en el gobierno de la ciudad, trabajaron arduamente para promover una ordenanza municipal que alzará el salario mínimo de $9.00 a $15.00 gradualmente en cinco años.

Vimos en las noticias vídeos de personas jubilosas, ilusionadas y expresando como esto les va a mejorar la vida. Tanta alegría generó esta noticia que los grupos con intereses especiales rápidamente presionaron a los supervisores del condado de Los Ángeles para que ellos hicieran lo mismo.

El proceso comenzó y pronto los supervisores estaban a punto de votar para igualar la acción de la ciudad de Los Ángeles.  Es aquí donde el espejismo se empieza a distorsionar.

Para promover la ordenanza en la Ciudad de Los Ángeles se tuvieron que hacer estudios de impacto económico en negocios y sus residentes.

La Ciudad contrató a la Universidad de Berkeley, la cual básicamente dijo que los efectos no serían tan nocivos y habría más beneficios que daños a los negocios o residentes. Alegaron que las fuerzas teóricas del  capitalismo, la oferta y la demanda se podrían doblegar ante las buenas intenciones de todos los participantes.  Y así, la Ciudad pasó la ordenanza.

Cuando el condado de Los Ángeles pidió su propio estudio a sus economistas los resultados no cuadraron. En el análisis final estos economistas dijeron:

¿Cómo puede ser que estos estudios hayan concluido tales impactos diferentes? ¿Cómo van los políticos a tomar una decisión informada cuando los resultados previstos son tan divergentes?

La Supervisora Hilda Solís, aunque ha sido aliada de las organizaciones con intereses especiales y siendo el voto que aparentemente decidiría, pidió que se pospusiera la votación  hasta el mes entrante.

Su experiencia como secretaria del trabajo bajo la administración Obama quizás le dice que, aunque emociona al público, esta alza salarial va a causar estragos a los pequeños negocios en su distrito, incluyendo a las franquicias que, aunque tengan la marca de grandes corporaciones, pertenecen a comerciantes privados.

Quizás ella, al igual que los residentes de la ciuddad y condado de Los Ángeles no necesitan un estudio para saber que si se alza el salario, con esto sube el costo de los productos y los servicios.

Y por ahorrarse unos centavos los consumidores fácilmente viajarán a ciudades vecinas donde la ley de la oferta y demanda les proporcionará precios más bajos.

Veremos como la supervisora del condado, Hilda Solís, votará próximamente.

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