Los inmigrantes son menos “criminales” que los nacidos en EEUU

Tienden a cometer delitos o ser encarcelados tres veces menos que los nativos, revela un estudio
Los inmigrantes son menos “criminales” que los nacidos en EEUU
Los inmigrantes corren más riesgos de ser deportados por delitos menores.

Un nuevo reporte que analiza las estadísticas de agencias del orden de todo el país, prácticamente echa por tierra el estereotipo de que los inmigrantes son “criminales”, “violadores” o “asesinos”.

El reporte titulado “La criminalización de la Inmigración en Estados Unidos”,  realizado por American Immigratuon Council analizando datos de las agencias del orden y del Buró Federal de Investigación (FBI), encontró que los inmigrantes son tres veces menos propensos a cometer crímenes serios o caer en la cárcel que los nacidos en este país.

Un mexicano de 18 a 39 años y con una educación menor que el bachillerato tiene, por ejemplo, menos posibilidades de ser encarcelado que un hombre de sus mismas características nacido en el país, con el 2.8 % y el 10.7 % , respectivamente, según el estudio. La diferencia es mucho mayor entre inmigrantes de El Salvador y Guatemala, ambas con el 1.7 %.

Y esto aplica, según  Ruben Raumbaut, profesor de sociología de la Universidad de California en Irvine y uno de los investigadores, tanto a los inmigrantes con estatus legal como a los indocumentados.

El informe que recobra interés por las polémicas declaraciones del precandidato presidencial republicano Donald Trump, que se refirió a aquellos que vienen de México como “narcotraficantes” y “violadores”.

Pero los investigadores del American Immigration Council señalan que estudio tras estudio muestran que, incluso en los períodos de mayor inmigración en el país, el índice de criminalidad ha bajado.

Para sustentar su evidencia, el reporte explica que entre 1990 y 2013, la población inmigrante creció en un 7.9% a 13.1% – triplicándose el número de indocumentados de 3.5 millones a 11.2 millones- y en ese mismo período las estadísticas del FBI indican que el índice del crimen violento, que contempla asalto agravado, robos, violaciones y asesinatos, en el país bajó 48%.

A la luz de esta evidencia, no debe ser ninguna sorpresa que las políticas de inmigración duras no son eficaces en la lucha contra la delincuencia, dijo Walter Ewing, investigador con el American Immigration Council, “muchos de estos inmigrantes son deportados por razones diferentes a las que la mayoría de la gente en EEUU cree”.

“Por desgracia, muchos políticos ignoran la evidencia y sucumben a sus miedos y prejuicios acerca de lo que se imaginan que son los inmigrantes. Como resultado, demasiadas políticas de inmigración son redactadas sobre la base de estereotipos en lugar de la sustancia”, agregó

“Estas leyes están criminalizando una franja cada vez ampliando de la población inmigrante mediante la aplicación de un doble rasero cuando se trata de las consecuencias de la conducta criminal. Los inmigrantes que experimentan el más mínimo roce con el sistema de justicia penal, como ser declarado culpable de un delito menor, pueden encontrarse sujetos a detención por tiempo indeterminado, tras lo cual son expulsados ​​del país y se les prohíbe regresar”, dijeron los investigadores.

Dicho de otra manera, el gobierno federal desde hace años está redefiniendo lo que significa ser un “extranjero criminal”, utilizando definiciones y normas de “criminalidad” que se aplica a los ciudadanos de Estados Unidos cada vez más estrictas. Nuevas clases enteras de “delitos graves” se han creado que sólo se aplican a los inmigrantes, la deportación se ha convertido en un castigo para los delitos, incluso menores, y las políticas dirigidas a tratar de poner fin a la inmigración no autorizada se han hecho más punitivo en lugar de más racional y práctico. En resumen, los propios inmigrantes están siendo criminalizados.

Y, sin embargo, ya que las conclusiones de este informe ponen de manifiesto que la mayoría de las deportaciones llevadas a cabo en los Estados Unidos cada año no se dirigen en realidad  a “criminales” en ningún sentido significativo de la palabra.

“Desafortunadamente, muchos legisladores ignoran la evidencia y sucumben a sus temores y prejuicios sobre lo que imaginan que son los inmigrantes y como resultado muchas de las políticas migratorias están elaboradas con base a estereotipos”, dijo Raumbaut.