¿Niños seguros en el campamento de verano?

Brotes de enfermedades infecciosas pueden afectar a tus niños durante su participación y estadía en estos lugares

La pediatra Laura Farach sugiere que los niños descansen entre actividades, porque la fatiga los hace más propensos a enfermarse.
La pediatra Laura Farach sugiere que los niños descansen entre actividades, porque la fatiga los hace más propensos a enfermarse.
Foto: Shutterstock

La muerte hace dos semanas de la niña Laura Palma, de 10 años, mientras jugaba fútbol en un campamento de verano en el Queens College de Nueva York, ha puesto a muchos padres en alerta. Aunque su fallecimiento pareciera deberse a causas naturales –un paro cardíaco que aún no se ha confirmado-, este triste incidente ha causado gran preocupación sobre los peligros que pueden enfrentar los chicos en los campamentos de verano (summer camps), que son muy populares en esta época.

Según información de las autoridades de salud, aparte de las heridas que podrían ocurrir por accidentes durante la práctica de deportes y actividades al aire libre, los niños que participan en campamentos de verano son susceptibles a ser afectados por brotes de virus, bacterias y otras enfermedades infecciosas. Los más vulnerables son los más pequeños.

Este es el temor de Ana Vera una madre de origen puertorriqueño quien, precisamente para evitar que sus niños se enfermen, decidió no enviarlos a campamentos de verano este año. “Yo los envié por dos años, pero ya paré por eso mismo, porque había padres que mandaban a sus hijos aunque estuvieran enfermos y no quería que mis niños se enfermaran. Ahora se quedan en la casa con la abuelita”, dice la mamá de dos varones de 11 y 13 años.

La preocupación de Vera es compartida por Gladys Cepin, una madre dominicana quien envió a sus hijos de 5 y 11 años a un campamento por primera vez este verano: “Hay muchos papás que no son conscientes y porque no tienen quien cuide a sus hijos, no tienen otra opción que mandarlos enfermos a los campamentos y eso hace que contagien a otros niños”, dice Cepin.

Si bien no se trata de algo común, entre las enfermedades más reportadas dentro de los campamentos de verano destacan la tos ferina, el sarampión, las paperas y el Norovirus (la causa más común de vómitos y diarrea). También se han reportado casos de Lyme (enfermedad causada por garrapatas). Algunas de estas enfermedades son muy contagiosas, por ello, la sola presencia de uno o dos niños enfermos podría causar un brote dentro de un campamento.

“Cuando los niños están muy juntos hay más riesgo de que se contagien uno al otro, por eso lo principal es que los padres entiendan que si el niño está enfermo no lo manden al campamento. Lo mismo ocurre con los trabajadores. Si están enfermos no deben ir”, sugiere la doctora Laura Farach, pediatra de Kaiser Permanente.

Según la especialista, en los campamentos se ven muchos casos de niños con diarrea por estar nadando en agua que, aunque tiene cloro, está contaminada con gérmenes. Por eso, si un menor tiene diarrea se sugiere que se duche antes de entrar al agua o que no entre del todo.

Otras formas de prevención de enfermedades incluyen medidas muy básicas de higiene personal. “Aunque parece una cosa muy simple, hay que enseñar a los niños cómo lavarse las manos con jabón, particularmente antes de comer. También hay que enseñarles a estornudar y toser en el codo y no en las manos, porque después tocan algo y transmiten los gérmenes”, agrega la pediatra.

campamento enfermo

Si se sospecha que ya un menor está enfermo dentro del campamento, la principal sugerencia de los expertos es separarlo del resto de los participantes para evitar la propagación del virus. Además, se debe consultar de inmediato con los médicos o supervisores de salud de los campamentos y, en algunos casos, se debe tratar al niño con antibióticos u otros medicamentos hasta que pase la infección. También se podrían necesitar pruebas de laboratorio para descartar un brote.

Por ley, en algunos estados los campamentos de verano exigen a los padres que presenten el historial de inmunizaciones de sus hijos. “Estamos viendo enfermedades infecciosas porque hay algunos padres que no vacunan a sus niños”, afirma la doctora Farach.

Aparte de las vacunas se recomienda llevar al hijo a un médico para que le haga un cheque completo y se determine si el menor está en buenas condiciones de salud para asistir a un campamento de verano.

Cómo se propagan las enfermedades

  • De persona a persona, mediante la tos, los estornudos, intercambio de utensilios y artículos infectados; la mala higiene y el poco lavado de las manos.
  • A través de alimentos crudos, dañados por las altas temperaturas, contaminados por bacterias provenientes de otras comidas o utensilios infectados o personas enfermas.
  • Al beber agua contaminada o de fuentes desconocidas.
  • Contacto con animales enfermos o insectos que transmiten virus como los mapaches, murciélagos, garrapatas (de venados) y mosquitos.

Otras medidas de prevención

  1. Mantén bajo temperatura adecuada los alimentos que necesitan refrigeración y cocina bien los que podrían contaminarse con bacterias si están crudos, principalmente las carnes.
  2. Desecha cualquier alimento que creas dañado por el calor, que huela mal o que pueda haberse contaminado con bacterias.
  3. Dale a los niños agua de beber en botella (mineral) y usa la misma agua para preparar/cocinar los alimentos.
  4. No permitas que los campistas compartan utensilios personales como toallas, cepillos de dientes, etc.
  5. Evita que los niños toquen o estén cerca de animales silvestres como aves, mapaches y venados, principalmente estos últimos que tienen garrapatas que causan la enfermedad de Lyme.
  6. Usa repelentes de insectos, especialmente contra garrapatas y mosquitos.