Cuando la curiosidad se convierte en la mejor herramienta

Ser una de las pocas latinas en la industria de la tecnología inspiró a Deldelp Medina para crear Avión Ventures, el único acelerador tecnológico para mujeres latinas.
Cuando la curiosidad se convierte en la mejor herramienta
Deldelp Medina.

Deldelp Medina asistió a 14 escuelas distintas antes de cumplir los 18 años. Después de mudarse a San Francisco con sus padres, Medina estaba decidida a encontrar algo consistente. Cuando tenía nueve años, conoció el mundo en desarrollo de la tecnología en un programa extracurricular de la primaria. “Me sentía atraída por las máquinas porque, a diferencia de mi vida, eran consistentes y claras con mis expectativas”, explica esta mujer con raíces en Barranquilla, Colombia.

Eso fue hace más de 30 años. Hoy, Medina es una de las pocas latinas abriendo nuevos caminos en Silicon Valley y apoyando el crecimiento de otras latinas a través de su empresa Avión Ventures.

Medina tuvo solo una motivación para entrar en el mundo de los computadores cuando era niña: la curiosidad.

“En esos tiempos, solo hubo un ingreso (in-put) y un resultado (out-put)”, explica Medina. “Entonces, si querías otro ingreso u otro resultado, tenias que averígualo y crearlo tu mismo”.

Según Medina, hay un mundo totalmente creativo tras la mecánica, contrariamente a lo que piensa la mayoría de la gente.

“Creamos sistemas para que los usen personas, no para máquinas, bueno, por ahora no”, dice Medina con una risa.

De hecho, todo lo que Medina sabe sobre computadoras, lo sabe por experiencia y no porque lo estudiara en la escuela. Cuando tenia 16 años, en vez de comprarse un auto con sus ahorros de $600, se compró una computadora. Su primer trabajo fue para Berkeley Macintosh Users Group (BMUG), un grupo de gente que usaban computadoras de Apple en los 80s y 90s. En los 90s, aprendió a codificar sitios de web. Pero después de unas décadas explorando su amor por el mundo de la tecnología, se dio cuenta de algo. Siempre era la única. La única chica en el programa de computación extracurricular, la única mujer de 16 años que conocía con una computadora, y la única persona multilingüe en BMUG.

Ser la única mujer, y además latina, en la industria tecnológica no fue fácil. Medina confesa que se vuelve agotador tratar de convencer que poner diversidad en el web a través de nueva tecnología no es una mala idea.

Por eso, en 2009 tuvo que tomar un tiempo de descanso de su carrera. Medina regresó a la escuela a realizar una maestría en dirección de organizaciones sin fines de lucro, con una especialización en artes visuales. “Pero me dí cuenta que somos todos trabajadores de tecnología”, dice. “Me hace gracia a veces cuando, especialmente las mujeres dicen que no entienden la tecnología, pero pagan sus facturas online, sacan fotos digitalmente, hacen álbumes hermosos digitales, no deberíamos minusvalorar nuestra importancia”.

Después de trabajar en galerías de arte, compañías de teatro, y festivales de cine, Medina regresó a su carrera en el mundo de la tecnología. “En el camino, conocí a muchas latinas que estaban creando aplicaciones y tecnología que necesitaban ayuda”, explica Medina. “Yo personalmente estuve buscando recursos de ayuda especialmente para nostras, pero después llegué a la conclusión que nadie más se va a encargar de hacerlo”.

Así nació Avión Ventures, un joven acelerador tecnológico muy único que cofundó con su amigo Jesse Martinez. Para ellos, Avion es un “pre-acelerador”.

Normalmente, un acelerador ayuda a desarrollar nuevas creaciones o empresas tecnológicas a través de un programa de 90 días en unas instalaciones determinadas. El objetivo es que vaya mejorando el producto de cada grupo o empresa hasta el final de los 90 días donde presentan sus productos a posibles inversores. A cambio, el acelerador toma un porcentaje de esas compañías a las que ayudan.

Avión es un acelerador específicamente diseñado para empresarias latinas. “Descubrí que muchas de esas latinas tienen muchas responsabilidades familiares y no pueden dejar todo durante 90 días para ir a un acelerador”, explica Medina, que es madre de una niña. Después de hablar con el primer grupo de latinas, descubrió que tenía que diseñarlo de una forma un poco diferente.

“Eso es lo que hace diferente a una compañía de tecnología de una normal”, dice Medina. “Nuestro trabajo consiste en no seguir un plan de negocio, sino ir cambiando según las demandas de la tecnología y de nuestros clientes”. Esta empresaria asegura que lo más importante en un negocio de tecnología no es solo saber qué  es lo que quieren tus clientes, sino cómo lo quieren y cuánto están dispuestos a pagar por ello.

El calendario del programa de Avión dedica dos semanas de trabajo en San Francisco con Medina y Martinez, cuatro semanas de formación virtual y dos semanas más en San Francisco antes del día de presentación ante inversores. Aunque los fundadores no contaron con préstamos del banco para poner en marcha este pre-acelerador, invirtieron más de un año de trabajo gratis antes de poder empezar su compañía, que ahora tiene un valor de $30 millones.

“Es imperativo que eduquemos y elevemos a las empresarias de tecnología latinas”, dice Medina. Avion llevara a cabo su programa este año con un segundo grupo. En él habrá entre cuatro y seis empresas. Aunque la curiosidad por la tecnología le llegó de pequeña, Dedelp Medina se inclina por la educación clásica de los más pequeños. “Nunca le hemos comprado, por ejemplo, un iPad”, dice de su hija. “Es más importante que sepa como leer bien, como tener buenas habilidades matemáticas, y más que nada, como ser muy curiosa”.

Consejos para latinas en la industria tech:

“¡Tienes valor! Ya sea que estas buscando un trabajo o quieres empezar tu propia empresa o invención- tus opiniones y puntos de vistas tienen valor. Somos el futuro.” – Deldelp Medina, fundadora y presidenta de Avión Ventures