Puerto Rico pide una reestructuración de deuda no contenciosa

Puerto Rico pide una reestructuración de deuda no contenciosa
Manifestantes puertorriqueños ante las oficinas de Citigroup ayer durante la primera reunión con acreedores./Gerardo Romo

Un proceso contencioso de reestructuración de la deuda no beneficia a nadie.

Este es uno de los mensajes que este lunes trajeron a Nueva York  la delegación de Puerto Rico que se reunió por primera vez con sus acreedores. Es lo que hicieron constar la presidenta del Banco Gubernamental de Fomento (BGF), Melba Acosta y Jim Millstein, asesor del gobierno de la isla. Anne Krueger, economista y ex subdirectora del FMI, quien ha elaborado un informe sobre la sostenibilidad de Puerto Rico también estuvo presente en una cita en la que Millstein admitió que se esperan tensiones de liquidez en la isla. El BGF, de hecho, carece de liquidez para el actual ejercicio fiscal.

“Un litigio largo y contencioso tendrá efectos perjudiciales en la economía y en la recaudación de impuestos”, explicó Millstein. Este asesor dijo que de momento no se está en posición de hablar de modificaciones y que cada emisor de deuda tendrá una negociación distinta.

Acosta afirmó que no se está pidiendo un rescate de la economía puertorriqueña, como se insiste desde las esquinas políticas más conservadoras del país, sino de “eliminar las barreras al crecimiento y ganar estabilidad fiscal”. La responsable del BGF explicó que además querían la misma oportunidad que el resto del país y poder acogerse al Capítulo 9 de la ley de quiebras que permite la bancarrota municipal. En cuanto a estas barreras, Krueger abogó por el fin de la imposición de las leyes de cabotaje de EEUU que encarecen las importaciones a la isla ya que obligan a que todo el transporte por barco se haga en buques de bandera y tripulación estadounidense.

Krueger repasó el duro informe que sobre la economía de Puerto Rico presentó hace unas semanas y que llevó al gobernador, Alejandro García Padilla, a decir que la deuda de la isla es impagable. Según Krueger, Puerto Rico no puede seguir tomando prestado y seguir con crecimiento negativo pero explicó que las reformas no se pueden hacer de la noche a la mañana y que para asegurar la estabilidad de la isla es fundamental permitir el crecimiento, controlar un déficit que es peor de lo imaginado y pagar la deuda. “Pero no se puede trabajar solo en una de las patas de esta silla, sino en todas a la vez”, explicó haciendo alusiones a la difícil situación de Grecia.

Manifestación popular

Al son de la tradicional consigna puertorriqueña “¡Lucha sí, entrega no!”, cerca de 50 miembros de diferentes grupos se manifestaron hoy frente a las oficinas de CitiGroup en Manhattan, donde tenía lugar la reunión de representantes de Puerto Rico y los acreedores.

“Esperamos educar y que más personas entiendan la situación de Puerto Rico. Dejarles saber que aumentar la deuda no es solución”, dijo Fátima Santana, miembro del Movimiento Socialista de Trabajadores de Puerto Rico en Nueva York.

Durante la protesta, se ondearon banderas de Puerto Rico y carteles en los que se leía que “Puerto Rico no está a la venta” y “El ELA (Estado Libre Asociado) es una alcancía rota”.