Socias y amigas

Cómo combinar ambos roles sin destruir la amistad ni los negocios
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Socias y amigas
Foto: Shutterstock

¿Quién no se ha planteado alguna vez asociarse con una amiga, con intereses similares, para un proyecto de negocios? Desde los helados de Ben y Jerry, hasta la magia de Penn y Teller, existen muchas asociaciones de amigos con resultados memorables.

“Pero no es tan sencillo encontrar un buen socio de negocios”, advirtió la autora Gail Harris (www.gailharrisauthor.com). “Factores como la personalidad, o la visión del proyecto pueden influir en la relación. Lo que en un principio puede parecer una buena idea, puede terminar en enemistad y enojo”, advirtió.

Sin embargo, Harris aseguró que es posible trabajar en equipo, siempre y cuando se maneje bien la relación desde un principio. La autora de Tu corazón conoce la respuesta contó que en su último proyecto tuvo que enfrentar ciertos desafíos y que logró superarlos.

Harris se asoció a Brandi Rarus (www.brandirarus.com) para escribir un libro. Rarus quería contar su historia, pero no era escritora y apeló a Harris para hacerlo. Buscando a Zoe, cuenta la historia de Rarus, quien perdió el sentido del oído a los 6 años de edad, y quien logró superar los desafíos de su discapacidad y adoptar a una niña, que también es sorda.

Les llevó cinco años terminar el libro, y en esos cinco años hubo desacuerdos, pero ambas lograron superar los obstáculos y alcanzar la meta compartida.

Consejos para trabajar entre dos

Las socias comparten algunos consejos que las ayudaron a trabajar juntas y superar desacuerdos:

* Comunicación. “La comunicación es fundamental para cualquier relación, fue lo que nos mantuvo unidas”, indicó Harris. En el caso de las autoras, la comunicación fue un desafío porque necesitaban un intérprete de lenguaje de signos y no podían simplemente levantar el teléfono cuando necesitaban decirse algo. “Nos entendimos un 85% de las veces, pero en algunos casos nos costó ponernos de acuerdo, como por ejemplo cuando hubo que diseñar la tapa del libro”, recordó Harris.

* Compromiso. Ambas partes necesitan comprometerse a alcanzar la meta. “Un proyecto no funciona si una persona está apasionada con él y la otra no”. En el caso de las autoras, ambas tuvieron que ceder y aceptar las propuestas mutuas, para poder alcanzar la meta en común.

* Evita los juicios y las críticas. “Vivimos en un mundo en el que la gente rápidamente juzga y culpa a los demás”, opinó Rarus, quien fue coronada como Miss Deaf America en 1988. “Uno de los temas del libro es la inefectividad de culpar a los otros”, agregó.

La autora recalcó la importancia de entender el punto de vista de la persona con la cual se trabaja.

“En una asociación es importante tratar de entender y respetar la opinión del otro. Todos somos diferentes y tenemos distintas personalidades, pero esto no debe ser un obstáculo para que dos personas puedan trabajar con una meta en común”, explicó.

“Nuestras diferencias son minúsculas comparadas con lo que tenemos en común”, agregó Harris. “En nuestro caso, el lenguaje no fue una barrera. Los diferentes estilos de vida no fueron una barrera. Nos hicimos amigas y trabajamos juntas, y logramos producir algo maravilloso”.