Joan Sebastian: Las tragedias que rodearon su vida

El cantante tuvo que lidiar con la muerte de dos de sus hijos, quienes perdieron la vida violentamente
Joan Sebastian: Las tragedias que rodearon su vida
Sebastian logró que su talento fuera reconocido por todo el mundo.
Foto: Archivo / Twitter

La vida del cantante podría pensarse que se encontró llena de felicidad, alegría y aplausos; sin embargo, existe la otra parte, la oscura: la muerte violenta de dos de sus hijos.

Joan Sebastian tuvo ocho hijos; José Manuel, Trigo y Juan Sebastián, producto de su concubinato con Teresa González. Estos dos últimos perdieron la vida de manera trágica.

En agosto del año 2006, Joan Sebastian estaba ofreciendo un concierto en el poblado de Mission, Texas, sin imaginar que su vida cambiaría radicalmente, pues al término de esa presentación, Trigo Figueroa se encontraba conteniendo a la multitud que buscaba acercarse al cantante, cuando uno de los asistentes disparó al suelo y posteriormente a la cabeza de Figueroa, quien tenía 27 años de edad. El agresor nunca fue identificado.

Juan Sebastián Figueroa González, con 32 años de edad, vio su vida truncada en junio de 2010 a las afueras de un bar ubicado en Cuernavaca, Morelos, donde recibió dos disparos que le causaron una hemorragia interna aguda y laceración del pulmón.

Joan Sebastian

Un presunto ajuste de cuentas habría sido la causa del asesinato de Juan –el modus operandi así lo indica–; sin embargo la verdad no se supo.

No obstante, Joan Sebastian mostró valentía al levantarse de este segundo golpe.

Además de José Manuel Figueroa, Julián, de 20 años y cuya madre es Maribel Guardia, ha incursionado en el espectáculo, apareciendo en la obra teatral Rumba y pasión actuando y cantando, siempre bajo la supervisión del hoy fallecido Rey del Jaripeo.

Joan Sebastian se involucró sentimentalmente con Erika Alonso y Alina Espino, con quienes procreó a sus otras cuatro hijas, Marcelia, Sarelia, Joana Marcelia y Juliana, quienes hoy lloran a su padre y han preferido mantenerse alejadas del espectáculo.

POR: Sebastián Reséndiz / @SebasResendiz.