Vendedores ambulantes bajo acoso en Pacoima

Los vendedores denuncian que un hombre los hostiga y llama a la Policía para que los multe
Vendedores ambulantes bajo acoso en Pacoima
Vendedores ambulantes se reunieron con la Policía para denunciar el acoso que sufren.

Es verdad que las ventas callejeras en Los Ángeles no son aceptadas por todos, pero quizás nadie ha hecho la vida tan difícil a estos comerciantes como un vecino de Pacoima.
Según un reporte policíaco, este hombre empujó y lesionó a una embarazada que ofrecía elotes afuera de la iglesia católica María Inmaculada; mientras otros vendedores alegan que el sujeto los acosa fotografiándolos, siguiéndolos, denunciándolos a la Policía y expresándoles frases antiinmigrantes.

Aranzazu Martinez dice que fue empujada por el hombre que acosa a los vendedores ambulantes.
Aranzazu Martinez dice que fue empujada por el hombre que acosa a los vendedores ambulantes.

“Me empujó”, contó sobre el incidente con el sospechoso Aranzazú Martínez, con cinco meses de embarazo. Una ambulancia tuvo que atender a la mujer, que cada domingo vende elotes y raspados frente a dicha parroquia, porque la presunta agresión le hizo derramar líquido. El sujeto fue arrestado.
Este pasado domingo, el hombre la habría acosado mientras ella empujaba su carrito con mercancía por una calle cercana a la iglesia. La Policía había atendido una de tantas quejas por ambulantaje allí. “Me fui a caminar para allá [apunta hacia el este de la parroquia] y el hombre me iba siguiendo”, contó Martínez.

Más multas
Los vendedores coinciden en que todas las denuncias por ventas callejeras son hechas por este sujeto, que vive a una cuadra del templo católico. Él, alegan, ha elevado la presencia policiaca cada domingo y ahora reciben más multas y son constantes los operativos de inspectores sanitarios.
“Desde hace unos meses empezó a venir esta persona a confrontarlos, tomaba fotos, les decía que no quería que vendieran, a algunos les dijo cosas antiinmigrantes y empezamos a ver que la Policía empezó a venir más porque él les llamaba”, indicó Fernando Abarca, organizador de la Corporación Comunitaria del Este de Los Ángeles (ELACC), que emprende una campaña en defensa de los ambulantes.
Gloria Ponce, madre de Martínez y vendedora de quesadillas, relató que en una ocasión el sujeto los llamó “indocumentados mugrosos”.
Ana María Gil, quien vende panes frente al templo desde hace 15 años, menciona que por tanto patrullaje se le dificulta mantener a su familia. “Es el único ingreso que tengo. Yo vivo sola con mis hijos”, dijo. “Si no vendiera no tengo la menor idea de lo que estaría haciendo”, agregó.

Los vendedores ambulantes se quejaron con la Policía de Los Ángeles.
Los vendedores ambulantes se quejaron con la Policía de Los Ángeles.

Quejas ante la Policía

Este miércoles, altos mandos de la División Foothill de la Policía de Los Ángeles (LAPD) se reunieron con estos vendedores y tomaron el reporte de que el sujeto siguió a Martínez el domingo. En el encuentro los comerciantes expresaron que sienten que la corporación escucha más al sujeto que a ellos.
“¿Por qué él sigue hostigándonos?”, preguntó Martínez. “La Policía está en complicidad con él”.
Ernest Eskridge, capitán del LAPD en la División Foothill, indicó que hace unos días se reunió con el hombre para hacerle saber que su intención no es enfocarse en castigar a los vendedores ambulantes, pero también recalcó que la agencia debía atender todas las quejas.
“No le puedo decir que deje de llamar, si él habla por un motivo, porque vender en la calle es ilegal, seamos claros; él es un ciudadano con derechos como ustedes. Él puede llamar las veces que quiera”, dijo Eskridge.
La abogada Cynthia Anderson-Barker reclamó en la reunión que la Policía no proporcionó el domicilio del hombre para solicitar una orden de restricción en su contra. “Ustedes deben hacer algo al respecto”, dijo sobre el segundo incidente con Martínez.
“Lo estamos tomando muy en serio”, le respondió el capitán Eskridge.
La Opinión acudió al domicilio del hombre disgustado con las ventas ambulantes y éste pidió tiempo para consultar su respuesta. “Déjeme hablar con mi abogado y yo le llamo”, dijo el hombre, que no quiso proporcionar su nombre. Al cierre de esta edición él no se comunicó con este diario.
Martínez, quien espera a su tercer bebé, cree que todo cambiaría si se legalizan las ventas callejeras, una propuesta que revisa el Concejo Municipal de Los Ángeles. “No tendríamos que estarnos cuidando”, dijo.