EEUU y Cuba celebran restablecimiento de relaciones diplomáticas

Secretario de Estado realiza histórico encuentro con canciller cubano en Washington    

Washington.- Tras 54 años de acritud y aislamiento, los gobiernos de EEUU y Cuba restablecerán este lunes sus relaciones diplomáticas y reabrirán sus respectivas embajadas en Washington y La Habana, eliminando el último vestigio de la Guerra Fría en el continente.

Por ahora, sólo el gobierno cubano izará su bandera en Washington, en un acto ceremonial que contará con una pequeña delegación estadounidense encabezada por la subsecretaria de Estado adjunta para América Latina, Roberta Jacobson, y el “número dos” de EEUU en La Habana, Jeffrey DeLaurentis.

Jeffrey DeLaurentis y Roberta Jacobson
Jeffrey DeLaurentis y Roberta Jacobson

También participarán miembros del cuerpo diplomático, líderes del Congreso y del empresariado estadounidense, así como activistas de grupos cívicos y organizaciones no gubernamentales.

 

Ceremonia y simbolismo

Tras la ceremonia en el mismo edificio que albergó a la Sección de Intereses de Cuba, el secretario de Estado, John Kerry, y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, sostendrán un histórico encuentro y rueda de prensa conjunta en el Departamento de Estado. Será la primera visita a Washington de un canciller cubano desde la ruptura de las relaciones.

embajada cuba

En un acto cargado de simbolismo, el Departamento de Estado colocará en el vestíbulo de su sede la bandera de Cuba, junto a las de otros países con los que EEUU mantiene relaciones.

Un funcionario de alto rango del Departamento de Estado, que pidió el anonimato, explicó el viernes que Kerry viajará a Cuba a fines de verano para izar la bandera en la embajada de EEUU en La Habana, en lo que sería el primer viaje de un secretario de Estado a Cuba desde 1945.

Ambas embajadas comenzarán a funcionar el lunes, y no existe un requisito legal para que EEUU tenga que izar la bandera en su legación en La Habana.

“No ondeará una bandera estadounidense en la embajada de EEUU en La Habana hasta que el secretario de Estado viaje para presidir esa ceremonia… vamos a funcionar como una embajada, como cualquier otra“, dijo el funcionario.

Para los ciudadanos de a pie en ambos lados del estrecho de Florida, el restablecimiento de las relaciones supone la posibilidad de un mayor contacto “de pueblo a pueblo” -mediante actividades académicas, culturales o religiosas – y un mayor acceso a los servicios consulares.  Por ahora, sólo los estadounidenses en 12 categorías pueden viajar a Cuba.

Vista aérea de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba

Elogios y reproches

Consultados por este diario, líderes políticos y activistas reflejaron las posiciones encontradas sobre el restablecimiento de las relaciones, producto del deshielo iniciado por el presidente Barack Obama en diciembre pasado, y su efecto en un cambio democrático en la isla.

“Esta es señal de que finalmente hablamos con seriedad para responder a asuntos como los derechos humanos, la inmigración y un mejor futuro para el pueblo cubano. El Senado debe confirmar a un embajador apto cuanto antes posible… hasta los más acérrimos críticos deben reconocer que para resolver las diferencias, tenemos que estar allí”, dijo David Gómez, presidente del grupo “#CubaNow”.

Sin embargo, varios legisladores republicanos reprocharon que EEUU haya dado una concesión inmerecida para el régimen castrista.

“Nuestras concesiones unilaterales a este repugnante régimen deben cesar”, dijo el senador republicano por Florida y precandidato presidencial, Marco Rubio.

El senador Marco Rubio
El senador Marco Rubio

Agregó que quedan asuntos como la extradición de fugitivos estadounidenses refugiados en Cuba; la resolución de disputas legales por propiedades confiscadas por el régimen castrista, y mayores libertades políticas para el pueblo cubano.

La reapertura de la embajada en La Habana “peligrosamente confiere legitimidad al régimen de Castro, aun cuando continúa la represión contra activistas pro-democracia”, dijo, por su parte, el legislador republicano por Florida, Carlos Curbelo.

“Esta acción deplorable se suma a la larga lista de concesiones unilaterales que recibe el gobierno cubano por haber retenido cruelmente a un rehén estado durante cinco años”, agregó Curbelo, al referise a Alan Gross, el subcontratista que fue liberado el pasado 17 de diciembre, el mismo día en que Obama anunció el deshielo con Cuba.

La mayoría de los republicanos, entre ellos Rubio y la congresista por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, consideran que el Congreso no debe autorizar fondos para la nueva embajada americana ni confirmar al próximo embajador en La Habana.

Jeffrey DeLaurentis
Jeffrey DeLaurentis

DeLaurentis ocupará el cargo de chargé d´affaires hasta que el Senado confirme al próximo embajador de EEUU en La Habana.

Asuntos pendientes

Tras la reapertura de las embajadas, ambos países deben continuar su diálogo sobre asuntos como el embargo económico contra Cuba -que solo el Congreso puede levantar-, los derechos humanos y la puesta en libertad de más prisioneros políticos en la isla, entre otros.

Cuba logró salir en mayo pasado de la lista de Estados que, según Washington, patrocinan el terrorismo, pero exige además la devolución de Guantánamo, que EEUU ocupa desde 1903.

Al iniciar el histórico acuerdo para normalizar las relaciones el pasado 1 de julio, tanto Obama como el presidente cubano, Raúl Castro, intercambiaron cartas en las que expresaron su intención recíproca de “desarrollar relaciones respetuosas y cooperativas entre nuestros pueblos y gobiernos”.