Una imagen vale mil palabras

El sexting puede agregar emoción a la pareja  

Una imagen vale mil palabras
Foto: Shutterstock

Todas conocemos los riesgos de enviar fotos o videos íntimos a enamorados, pretendientes y demás. Pero también conocemos sus beneficios. Sorprender y compartir fotos con nuestra pareja es divertido, sexy y le da cierta emoción a la relación. Es por ello que la práctica es tan popular, a pesar de los riesgos que supone.

“En la actualidad, es muy común que alguien te pida que le envíes fotos a su teléfono”, confesó Paula Guzmán, soltera de 42 años de edad. Guzmán se divorció hace poco más de un año, y desde hace un mes comenzó a salir con candidatos que conoce a través de una popular red social de citas. Según Guzmán, la mayoría de los pretendientes actúa de manera similar.

“Todos dicen que están buscando una relación seria, aunque no siempre sea verdad. En un principio te mandan mensajes, después te piden tu teléfono y te invitan a una cita. Después de dos o tres citas, ya te piden que les mandes una foto”, describió.

“Hasta ahora nunca tuve ningún problema, pero también  trato de tener cuidado. Cuando me saco un selfie para mandar, me aseguro de que no se me vea la cara, ni nada que pueda identificarme”, aclaró.

Según Guzmán, los “sexts” pueden ser divertidos, siempre y cuando se tomen ciertas precauciones. “Todas mis amigas, solteras y casadas, lo hacen, aunque muchas no lo digan. Es más común de lo que uno cree”, aseguró.

Te prometo que de Facebook no sale

Enviar fotos íntimas puede reavivar relaciones de muchos años que han caído en la apatía y en el aburrimiento. También pueden enamorar a un candidato y convencerlo de tus muchas cualidades.

Estas son algunas precauciones que debes tomar, para evitar problemas.

  1. Sé selectiva. ¿Cuánta confianza tienes en tu pareja? ¿Es alguien en quién puedas confiar? Incluso las relaciones de muchos años, pueden terminar mal y las fotos pueden ser usadas como Porn revenge. Asegúrate de conocer bien a tu pareja, antes de empezar a posar para la cámara.
  2. El alcohol es un mal consejero. Si después de unos tragos te sientes inspirada y comienzas a sextear, podrías arrepentirte. No envíes fotos – ni textos, ni mensajes- si estuviste tomando y no puedes discernir con claridad.
  3. No es lo que envías, sino desde dónde lo envías. Puede parecer un consejo obvio, pero no lo es. Asegúrate de utilizar tu teléfono, laptop o cualquier otro dispositivo personal, y nunca un aparato del trabajo o de un amigo. Incluso cuando usas tu propio celular, si estás usando el Wi-Fi de tu trabajo, podrían acceder a tu sext.
  4. No dejes huellas. Una vez que enviaste la foto, borra el mensaje. Tus hijos o sobrinos podrían encontrar el teléfono y comenzar a hacer preguntas y conjeturas incómodas y embarazosas.
  5. Se parece, pero no soy yo. Evita incluir tu cara y otros detalles, como tatuajes o marcas de nacimiento, que puedan identificarte.