¿Se quedará la campaña de Trump sin oxígeno?

El magnate republicano enfrenta ahora la reacción negativa que no causaron sus declaraciones contra los inmigrantes

Washington-. Los ataques del magnate y precandidato presidencial republicano, Donald Trump, contra los veteranos de guerra bien podrían lograr lo que no pudieron sus ataques contra los inmigrantes: hundir su supervivencia política entre conservadores en 2016.

Cuando Trump calificó de “violadores” y “criminales” a los inmigrantes mexicanos el mes pasado, ni su partido ni sus rivales electorales reaccionaron con contundencia.

Pero, al atacar el sábado pasado la trayectoria militar del condecorado senador republicano por Arizona, John McCain – que fue prisionero de guerra en Vietnam durante casi seis años- Trump se ganó la condena de prácticamente todos sus rivales, la maquinaría de su partido, y los demócratas.

“(McCain) es un héroe de guerra porque fue capturado. A mí me gustan los que no fueron capturados”, dijo Trump, durante una cumbre conservadora en Iowa.

Esa fue parte de su respuesta al comentario de McCain sobre los “locos” que salieron a apoyar al empresario en un evento en Phoenix (Arizona).

Sin ofrecer disculpas, como le exigen grupos de veteranos, Trump quiso matizar sus comentarios el lunes pasado, cuando dijo a la cadena Fox News que le tiene respeto a McCain y que sus palabras probablemente se entendieron mal.

Ahora corteja el voto de los veteranos

Durante un evento electoral de ayer en Carolina del Sur, Trump se presentó como paladín de los veteranos de guerra quienes, a su juicio, son “tratados como ciudadanos de segunda clase” por la Administración Obama.

Saltando de un tema a otro y siempre atacando al “establecimiento” político, como suele ser su estilo, Trump volvió a burlarse de sus rivales y la viabilidad política de éstos –calificó de “idiota” al senador Lindsey Graham-, al afirmar que él no sólo tiene experiencia y fortuna sino que podrá ganar el voto hispano y el resto del electorado.

Según el analista político y veterano de guerra, Sean Illing, el silencio de los republicanos ante los ataques antiinmigrantes de Trump se entiende porque muchos “piensan como él” pero no se atreven a decirlo en público, y porque quieren el voto de los conservadores.

“A los candidatos del Partido Republicano les resultó cómodo criticar una ofensa pero no la otra (contra los inmigrantes). Y la razón es obvia: el racismo resuena entre un gran subgrupo de la base republicana”, explicó Illing en su blog.

“El hecho de que los candidatos republicanos esquivaron sus comentarios antiinmigrantes demuestra, como mínimo, que están conscientes de este influyente elemento en el núcleo de su partido”, agregó.

Tomando en cuenta que Trump no prestó servicio militar, está por verse si podrá controlar los daños ante la incorrección política de atacar a los veteranos, un grupo que cuenta con gran apoyo de ambos partidos.

Si hasta ahora Trump ha demostrado que es incapaz de decir “lo siento”, el guiño de los conservadores por sus posturas antiinmigrantes bien podría dar paso a un eventual rechazo a su candidatura, según indicó a este diario Geoffrey Skelley, analista político de la Universidad de Virginia.

“Trump no teme atacar al establecimiento republicano, pero sus recientes comentarios demuestran por qué posiblemente no le irá bien en las primarias del partido: sus ataques contra McCain y sus comentarios de por qué nunca ha pedido el perdón de Dios –algo que puede restarle votos entre los evangélicos- solo le dan munición a sus rivales”, explicó Skelley.

Según el experto, a seis meses de las primarias de Iowa, las encuestas seguirán oscilando aunque por ahora demuestren el descontento de la base conservadora con su partido, pero Trump tiene muy poca calidad de “presidenciable”.

Vaivén de encuesta

 Desde que lanzó su candidatura el pasado 16 de junio, Trump ha ido subiendo en las encuestas, en parte por la enorme atención mediatica que han generado sus polémicos discursos.

Trump primero subió en una encuesta difundida el lunes pasado por el diario The Washington Post y la cadena televisiva ABC,  que lo colocó al frente de sus rivales, con el 24% del apoyo de los republicanos.

Después registró una estrepitosa caída en esa misma encuesta tras sus comentarios contra McCain.

Otra encuesta realizada en Iowa, de la Universidad Monmouth, colocó en primer lugar a Walker, con el 22% del voto republicano, seguido por Trump, con el 13%.

El diario Des Moines Register,  el más importante en Iowa –un estado clave para las primarias- ha aconsejado a Trump que se retire la contienda porque, a su juicio, en vez de presentar soluciones a los problemas más acuciantes del país se ha dedicado más a promocionarse a sí mismo.

El consenso entre los expertos es que, pasada la novedad de su candidatura y ante el mayor escrutinio de su agenda política, lo más probable es que la campaña de Trump se quede sin oxígeno.