Crimen y Castigo

Esta semana estuvimos luchando en contra de la deportación de un padre, uno de varios obreros que fueron detenidos cuando ICE intervino en una negociación laboral
Crimen y Castigo
Inmigrantes deportados cruzan la frontera hacia México.
Foto: EFE

La semana pasada el presidente visitó una prisión federal, siendo la ocasión la primera vez en la historia que un presidente visitaba una institución semejante. Fue su manera de dramatizar su promoción de una reforma penal.
Las luchas en contra de la encarcelación y la deportación masiva han progresado en los últimos 20 años. Ambos movimientos han tenido que transformar los corazones de la nación así como luchar en contra de la ofensiva del racismo que ha pretendido controlar a los afroamericanos y latinos por medio de la criminalización.
Esta semana estuvimos luchando en contra de la deportación de un padre, uno de varios obreros que fueron detenidos cuando ICE intervino en una negociación laboral. Mientras lo defendíamos, le recordamos a ICE que la política del departamento de Seguridad Interna, supuestamente es de no deportar a personas que cumplen con las pautas de la orden ejecutiva presidencial.
El comentario del presidente Obama de que “el castigo debe ser proporcional al delito” cuando señaló la injusticia de condenar a personas que habían cometido crímenes no violentos a sentencias muy largas, inclusive a veces la cadena perpetua.
Pero por alguna razón las escalas de justicia no balancean en favor de los indocumentados. Para tener el derecho de permanecer con nuestras familias, tenemos que ser seres perfectos. Es un error beber y manejar un vehículo que puede conllevar a la pérdida de vidas.
¿Dónde está la justicia para un padre que ha trabajado duro durante años, que ha vivido en este país para comprar una casa para poder criar su familia, pero que cometió el error, al conducir tras beber y ahora lo van a deportar? ¿Acaso el castigo es proporcional con el delito en su caso? Creo que no.
El presidente Obama comentó que hay casi un millón de padres de familia de origen afroamericano y latino en la cárcel, cosa que también constituye un castigo a sus hijos. ¿Pero qué tal la situación de los hijos de un padre que le van a deportar porque lo condenaron por manejar bajo la influencia de alcohol?
Si al fin vemos que las órdenes ejecutivas superan las cortes, veremos a millones de padres y madres con hijos que son ciudadanos estadounidenses, recibir aplazamientos y permisos de trabajar. Si uno de los candidatos del Partido Demócrata resulta electo a la presidencia y cumple con sus promesas, la orden ejecutiva se expandirá para cubrir a los padres y las madres de los soñadores. ¿Pero qué sucederá con los que han cometido algún error?
Tal como parece, tomará un poco más tiempo acabar con la doble moral que afecta a los inmigrantes. Mientras tanto, por favor no tomen y conduzcan su auto, pues el precio es demasiado elevado.