La Bolsa muerde la manzana envenenada

Nueva York

Wall Street se desplomó ayer tras morder la manzana envenenada de Apple, cuyos resultados de ayer le hicieron caer en un profundo sueño hoy que afectó a los tres índices, aunque con especial incidencia al Nasdaq.

En un año en el que Apple por fin fue aceptado en la elite de las empresas estadounidenses, el Dow Jones de Industriales, la empresa de Tim Cook fue víctima de su propio éxito.

Sus resultados no fueron decepcionantes en absoluto (un 38 % de beneficios más que el año pasado en el mismo trimestre) pero sí sus perspectivas de crecimiento, una cuestión que hizo cundir el pánico entre unos inversores adictos a mirarse al espejo y sentirse los más bellos del reino.

Estas altas exigencias lastraron por completo la jornada en Wall Street. Los títulos de la compañía se devaluaron hoy un 4,31 %, arrastrando consigo al sector tecnológico, que perdió un 1,60 % en la jornada de hoy, por ende al índice que mayor peso tiene de este sector, el Nasdaq (que cayó un 0,70 %) y, en menor medida, a su nueva “familia” bursátil, el Dow Jones, que bajó un 0,38 %.

Si Apple fue la Blancanieves del día, los enanitos fueron Microsoft, Coca-Cola y American Express, que también anunciaron en las últimas 24 horas sus resultados y tampoco convencieron, lo que hace tener que pensar en un “embrujo” de fondo que va más allá de las propias compañías.

Al mirar las cuentas y escuchar las explicaciones de sus respectivos directivos, no es otro que el dólar. En un momento de inestabilidad en los mercados de Europa y Asia, la divisa estadounidense se ha erigido como valor refugio y se ha aceptado un papel hegemónico de doble filo.

Así, las empresas, cuanto más peso tengan en su mercado exterior, más están sufriendo en esta tanda de resultados, pues vendiendo lo mismo ganan menos al cambio.

La pujanza del “billete verde” no solo afecta a las empresas, sino también a las mercancías, de tal manera que hoy los mercados del azúcar, del café, del cacao, del oro y del petróleo también se veían perjudicados hasta dar la voz de alarma de los analistas.

Según ellos, el hecho de que el petróleo cerrara hoy por debajo de los 50 dólares, el oro se encontrara en su peor cotización en los últimos cinco años, podría llegar a desandar el camino que tanto ha constado recorrer con la Reserva Federal de los Estados Unidos hasta el poner una fecha (finales de año) para la subida de tipos de interés.

Esto hará que, de nuevo, la próxima comparecencia de la presidenta del banco central estadounidense, Janet Yellen, vuelva a tener en vilo al parqué neoyorquino y se vuelva a erigir como la bruja de este cuento al que no le faltan ni la manzana, ni el espejo mágico y ni Blancanieves.