Turba saca a periodista de su juicio para protegerlo

David Romero es juzgado por calumnoa tras revelar casos de corrupción en su país

Tegucigalpa
Decenas de simpatizantes del Partido Libertad y Refundación (Libre), que coordina el expresidente de Honduras Manuel Zelaya, irrumpieron hoy en la Corte Suprema de Justicia del país para sacar del lugar a un periodista acusado por 41 delitos, lo que dio paso a un enfrentamiento con la Policía.

El hecho ocurrió durante la mañana en la Sala de Sentencia del Supremo hondureño minutos después de iniciado el juicio contra el periodista David Romero, quien es acusado por la esposa del fiscal adjunto, Rigoberto Cuellar, por al menos 41 delitos relacionados con calumnia y difamación.

El portavoz del Poder Judicial, Melvin Duarte, lamentó el suceso y aseguró a periodistas que la audiencia se reanudaría, aunque el reportero huyó a la sede estatal del Comisionado de los Derechos Humanos.

Los manifestantes “rompieron las portones (del Supremo hondureño) y se llevaron a David Romero hacia afuera, cosa que no tiene mayor sentido porque la audiencia deberá reanudarse en cualquier momento, explicó Duarte.

Romero es director de Radio Globo, un medio de comunicación afín al expresidente Zelaya.

El ministro hondureño de Seguridad, Julián Pacheco llamó este jueves a Romero, al dirigirse a los periodistas, para que se presente de nuevo al tribunal para reanudar el juicio en su contra.

Romero dijo a periodistas que se siente “perseguido” por el Estado de Honduras y que permanecerá en la sede del estatal Comisionado de Derechos Humanos en Tegucigalpa, hasta donde fue llevado por simpatizantes de Libre luego de sacarlo del tribunal, hasta que se le garantice un debido proceso en el juicio.

“Mi nueva morada es este edificio, esta casa de los Derechos Humanos. Libren lo que libren aquí me quedo, aquí vamos a dormir y comer”, subrayó Romero.

El periodista denunció en agosto de 2014 en un programa de Radio Globo que el fiscal adjunto y su esposa, Sonia Gálvez, utilizan “los bienes de la institución para trabajo privado de (su) bufete”.

Además, responsabilizó entonces a Cuellar y a Gálvez de “cualquier cosa” que le ocurra a él o a su familia.