ONU: La tauromaquia vulnera derechos de los niños

El Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se refirió recientemente a la tauromaquia como una forma de vulnerar los derechos de los niños, expresó recientemente su preocupación por la aplicación efectiva para la adopción de leyes y políticas públicas en México para atender y sancionar violencia contra los niños.
En sus observaciones finales sobre los últimos informes de México relativos al la Convención sobre Derechos del Niño, el Comité expresó que “está particularmente preocupado por el bienestar físico y mental de los niños que acuden a escuelas taurinas y participan en corridas de toros y otros espectáculos asociados a ella, así como por el bienestar mental y emocional de los espectadores infantiles que están expuestos a la violencia de las corridas de toros”.
La institución instó al Estado mexicano a “adoptar las medidas necesarias para garantizar la prohibición de la participación infantil en escuelas taurinas y corridas de toros por estar consideradas como una de las peores formas de trabajo infantil, así como tomar las medidas necesarias para protegerlos, en su calidad de espectadores y aumentar la conciencia de la violencia física y mental asociada con la tauromaquia y el impacto que genera en los niños”.
Ante esto, el pasado 24 de julio, Adriana López Moreno, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados, exhortó al Gobierno federal a que acate las recomendaciones de la ONU para prohibir las formas de violencia a las que están expuestos los niños, como es la tauromaquia. Aunque sostuvo que no se trata de atacar la feria taurina: “No estamos diciendo que todos los toreros o niños que acuden a este tipo de espectáculos van a ser asesinos seriales, porque depende de muchos otros factores […]. Pero esta clase de entretenimiento puede generar una dinámica de violencia, de riesgo en la niñez, por lo que debe atenderse desde una perspectiva de políticas públicas”.


Con relación a la cuestión, organizaciones animalistas como Humane Society-México señalaron la urgencia de que la regulación sea establecida. Mediante un texto entregado a SinEmbargo, Daniel Anton Aguilar, director ejecutivo de la asociación, plantea que es necesario que el Estado mexicano, especialmente el Poder Legislativo […] asuman su responsabilidad y cumplan sin cortapisas las observaciones del Comité [puesto que] la adopción de legislación que prohíba la participación de menores de edad en escuelas taurinas y corridas de toros es una asignatura pendiente y urgente de México con la niñez y la comunidad internacional”.
Ya en 2014, la Fundación Franz Weber en colaboración con organizaciones de protección animal había presentado una campaña llamada “Infancia SIN VIOLENCIA”, que tenía como objetivo alejar a la infancia de la participación y observación de actos y espectáculos que implicaran el sufrimiento y maltrato de los animales.
Las organizaciones apelaban a que en las corridas de toros y otros festejos populares que utilizan ganado los niños son testigos de violencia hacia los animales entendidos como seres indefensos y, además, ocasionalmente de muertes violentas de personas o imágenes de cornadas. Así mismo, con relación a los niños toreros que trabajan en ruedos y plazas expresaron que ellos están preparados “para enfrentarse a la muerte o para matar, pero no para decidir por cuánto dinero quiere hacerlo”, lo que supone una forma de explotación infantil.
Con relación a las escuelas taurinas argumentaron que “ésta es una actividad en la que los niños no son motivados a desarrollar valores como la empatía, sino más bien al contrario, se alimentan ideas basadas en conceptos como la superioridad y el individualismo”.
Con relación a los animales, es sabida la postura de que la tauromaquia es una forma de maltrato animal. Según Humane Socity, aproximadamente 250 mil toros mueren en las “Fiestas bravas”. “Fiestas” en las que “cada animal es herido en múltiples ocasiones antes de sufrir una lenta, sangrienta y dolorosa muerte”.