El otro legado de los Juegos Mundiales

El éxito de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales abre la puerta para considerar la opción de que se repita la historia de 1932 y 1984

El que Los Ángeles pudiera convertirse en la sede de los Juegos Olímpicos de 2024 no es un pensamiento atrevido y desproporcionado, sobre todo después del éxito obtenido con la organización de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales, que concluyeron el domingo.

Las imágenes e historias de cerca de 7,000 atletas con discapacidad intelectual que le dieron vuelta al mundo se convirtieron en testimonio de fe y lucha y también en carta de presentación para aquellos que deciden qué ciudad de los Estados Unidos puede luchar para convertirse en sede olímpica.

Los Ángeles ya organizó los Juegos de1932 y 1984 y el nombre de la ciudad vuelve a tomar fuerza después de que la semana pasada Boston abandonó sus esfuerzos de allegarse la sede para 2024.

“Es posible que hayamos llamado la atención de la gente que se encarga de tomar la decisión de otorgar una sede olímpica”, dijo el vicepresidente de comunicación de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales en Los Ángeles, Steve Vanderpool.

Organizar los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales requirió cuatro años de planeación y el trabajo de un ejército de personas, incluyendo la presencia de unos 30,000 voluntarios.

Las largas jornadas de labor por parte del comité organizador se vieron reflejadas en el buen sabor de boca que se llevaron las delegaciones de los 165 países que asistieron al evento.

“La organización fue excelente, los módulos de información, la transportación, los horarios muy puntuales, los voluntarios apoyando a los visitantes; en realidad estos Juegos nos dejan una enseñanza muy grande de cómo se deben hacer las cosas”, dijo la mexicana Josefina Sánchez, quien en el estado de Puebla es la entrenadora del equipo de basquetbol de Olimpiadas Especiales de su país.

 

Largo y complejo proceso

El éxito de los Juegos Mundiales le da a la ciudad de Los Ángeles un empuje adicional para levantar la mano y postularse como precandidata a recibir los Juegos de 2024. Si LA se postula como precandidata y el comité olímpico de EEUU le asigna la representación del país en la búsqueda de la sede olímpica de 2024, estaría peleando con París, Hamburgo (Alemania) y Roma por el honor de honores.

“Los Juegos Mundiales prueban que Los Ángeles es una ciudad que le da la bienvenida a eventos internacionales de gran altura y toma con mucho orgullo el poderlos organizar”, dijo Vanderpool.

“Obviamente, los Juegos Olímpicos son un evento mucho más grande que unos Juegos Mundiales, pero la gente encargada de tomar una decisión sobre una futura sede olímpica en los Estados Unidos debe de haber quedado muy impresionada de cómo es que Los Ángeles capturó el corazón del mundo a través de los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales”, agregó.

Cobertura que no tiene precio

Mientras una probable nominación de Los Ángeles para buscar ser sede de los Juegos de 2024 flota en el ambiente, el testimonio que dejaron los atletas que participaron en los Juegos Mundiales de Olimpiadas Especiales toma dimensiones históricas.

“El legado es que la gente con discapacidad intelectual debe de ser juzgada por sus habilidades y no por sus discapacidades”, dijo Vanderpool.

El directivo mencionó que la cobertura sin precedentes de los Juegos Mundiales en Los Ángeles ayudará a mejorar las oportunidades de éxito para la gente que enfrenta alguna discapacidad intelectual, con 1,600 periodistas provenientes de 80 países que reportaron las grandes historias de superación que estos atletas representan.

Fue esa cobertura mediática insistente la que hizo que la vida de muchos atletas con discapacidad intelectual cambiara por completo, tal y como le sucedió a un integrante de la delegación de Ecuador.

“El papá de uno de nuestros atletas tenía 22 años sin saber nada de su hijo y al ver uno de los noticieros de televisión se percató que él estaba aquí en Los Ángeles con nuestra delegación y vino para reunirse con él después de tanto tiempo”, contó la directora de Olimpiadas Especiales en Ecuador, María José Cueva.

“Los Juegos cambiaron la vida de ellos dos por completo y la de mucha otra gente”, afirmó.