Más allá de Trump: cómo corporaciones limitan acceso a latinos

Grupos proinmigrantes deben exigir que organizaciones latinas rompan lazos con compañías que donan a campañas electorales de políticos antiinmigrantes

Por el doctor Raúl Hinojosa-Ojeda, del Centro de Integración y Desarrollo de Norteamérica, Universidad de California, Los Ángeles

La respuesta inmediata de la comunidad latina a la retórica antiinmigrante del precandidato presidencial Donald Trump, condujo a grandes corporaciones de medios de comunicación a separar sus lazos con el político multimillonario ilustrando cómo ha crecido el poder económico y político latino.

Aunque algunas compañías se distanciaron de Trump, la triste realidad es que muchas de ellas todavía tienen fuerte relaciones con políticos antiinmigrantes como Trump, contribuyendo con fondos a sus compañas de reelección y ayudando a fortalecer las representaciones negativas de los inmigrantes por medio de sus prácticas corporativas.

Hacer transparente esta relación tóxica –de la que Trump es solamente una manifestación– ofrece a los latinos y a las fuerzas proinmigrantes nuevas alternativas para empujar la reforma integral de inmigración y demostrar las ventajas económicas y sociales de esta reforma.

La reforma integral de migración ya está muy atrasada considerando el amplio reconocimiento los beneficios económicos que tal reforma generará: creará nuevos trabajos y aumentará el beneficio fiscal a nivel local y federal. ¿Por qué entonces es tan difícil obtener una votación legislativa?

Irónicamente, pocos latinos viven en los distritos del Congreso donde los votantes eligen a representantes que se opone a la reforma integral.

El resultado es que los políticos antiinmigrantes apoyan fervientemente las posiciones que dañan el bienestar económico de la nación (y de sus distritos) usando la retórica del odio, similar a la  de Trump, para apoyar las ideas más falsas e ignorantes sobre los inmigrantes.

Mientras que estos miembros del congreso no estén en peligro de ser castigados por sus posiciones falsas, las corporaciones responsables de sus contribuciones de campañas electorales, sin embargo, éstas no están protegidas.

Las grandes compañías de medios que controlan el acceso a las noticias y a la información son particularmente vulnerables dado que sus ganancias dependen cada vez más en creciente mercado latino.

En este contexto, Comcast (dueño de NBC y Telemundo) está particularmente expuesto  no sólo por ser la compañía más grande de medios y abastecedor de servicio de cable en los EEUU, sino también por supervisar la segunda operación de cabildeo político más grande de Washington.

Comcast contribuye mucho más que sus competidores principales a un grupo dominante de políticos antiinmigrante. Las prácticas de negocio de Comcast también han limitado acceso a las noticias en español y a las voces latinas en asuntos públicos.

Comcast incluso ha cancelado canales latinos de sus redes de cable en distritos de congresistas antiinmigrantes aunque tienen altas poblaciones latinas, así limitando las voces de la comunidad.

Los líderes latinos deben de utilizar sus medios sociales e influencia política para romper el apoyo a políticos antiinmigrante mas allá que Trump.

Los grupos proinmigrantes deben exigir que las organizaciones latinas rompan lazos con las compañías que donan a las campañas electorales de los políticos antiinmigrantes y deben organizar boicoteos estratégicos de estas compañías.

Latinos y defensores de los derechos de los inmigrantes deben también exigir que las grandes compañías de medios paren sus prácticas corporativas que restringen el acceso a estaciones en español que resulta impedir el flujo de la información a la comunidad latina.

Los latinos y las fuerzas proinmigrante también deben exigir a las compañías de medios que incrementen el accesos a oír a voces positivas de la comunidad latina y de proveer el público la información más correcta y exacta sobre inmigrantes.