Bush y Trump marcan diferencias en inmigración (VIDEO)

En el debate de los diez principales candidatos presidenciales republicanos, se discutieron temas como inmigración, impuestos, y seguridad nacional.

En un entretenido debate en el que hubo varios momentos de tensión entre diversos candidatos, el popular magnate Donald Trump y el ex gobernador de Florida Jeb Bush marcaron dos posiciones notablemente diferentes sobre el asunto migratorio.

Para Trump, quien llegó al debate con la mejor figuración en las encuestas, lo que está pasando es que “el gobierno de México manda a los malos para acá porque los líderes de Estados Unidos son estúpidos”.

“Acabo de estar en la frontera y la Patrulla Fronteriza me dijo eso”, indicó Trump cuando un periodista de Fox News le pidió que mostrara pruebas de que la inmigración indocumentada es una conspiración del gobierno mexicano. “Les guste o no, es lo que está pasando”.

Por su parte Bush, quien está en segundo lugar en las preferencias de los republicanos, defendió declaraciones realizadas el año pasado en las que indicó que los inmigrantes indocumentados vienen a este país “por amor a su familia”.

No obstante, el hermano menor del ex presidente George W. Bush ha dicho que no apoya la “amnistía”, sino la “legalización ganada”.

Bush argumentó que habría que “arreglar el sistema migratorio para convertirlo en motor económico”.

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Los candidatos (de izq. a der.) Scott Walter, Donald Trump y Jeb Bush

Trump, posible candidato independiente

Otros ocho candidatos debatieron en el evento organizado por el canal conservador Fox News y todos los ojos estaban en Trump desde el principio, cuando reconoció que estaría dispuesto a lanzar una candidatura independiente si no ganaba la nominación republicana.

Allí fue cuando el libertario Senador Rand Paul acusó a Trump de “comprar políticos”. Trump le respondió que, en efecto, ha dado mucho dinero a políticos, incluyéndolo a él.

Ni Bush, ni el senador Marco Rubio, ni Scott Walker, gobernador de Wisconsin, entraron en dimes y diretes con otros candidatos, prefiriendo mantenerse en actitud “presidencial”. Uno de los momentos más aplaudidos de Rubio fue cuando dijo que Dios bendijo a los republicanos “con muchos buenos precandidatos y no le dio ninguno a los demócratas”.

Sin embargo, Bush sí dijo que Trump era “divisivo”, pero este no se lo tomó a mal, llamándolo “caballeroso”.

Trump también tuvo un intercambio intenso con la periodista de Fox Meghan Kelly, cuando esta le recordó que había insultado a mujeres en el pasado llamándolas “cerdas” y otra serie de lindezas.

“Sólo a Rosie O´Donnell”, dijo Trump, quien agregó que “Megan, si no te gusta, lo siento. Siempre te he tratado bien, pero quizá sea hora de dejar de hacerlo”.

Como eran tantos candidatos, ninguno pudo profundizar demasiado en plataformas políticas, quedándose principalmente en frases y principios ideológicos.

El único no blanco de los diez, el neurocirujano Ben Carson, dijo a una pregunta sobre división racial que para él todo el mundo es igual porque cuando está en la mesa de operaciones “veo lo que los identifica, que no es su piel ni su pelo, sino su cerebro”.

Carson, quien es afroamericano, dijo que por eso no habla demasiado de temas raciales.

Tension entre competidores

El gobernador de Nuevo Jersey Chris Christie tuvo un momento candente con el senador Rand Paul cuando discutieron sobre la recolección de datos de los ciudadanos por la Agencia Nacional de Seguridad, a la que Paul se opone.

Christie acusó a Paul de decir cosas “ridículas en discursos para recabar fondos” y Paul invitó a Christie a “abrazar de nuevo a Obama” como lo hizo cuando el Presidente visitó su estado en 2012 tras la destrucción del huracán Sandy.

Ted Cruz hizo gala de sus posturas ultra conservadoras enfatizando su defensa de la “libertad religiosa” y su lucha contra el aborto. En consenso general, casi todos repitieron que eliminarían la ley Obamacare de reforma de salud.

Marco Rubio habló de la necesidad de reformar los currículos escolares y permitir que los padres tengan más control sobre la forma en que se enseña a sus hijos.

El ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee fue uno de los que habló negativamente sobre el acuerdo sobre armas nucleares con Irán al que llegó el gobierno de Obama, indicando que “no sacamos nada en ese acuerdo, Irán sacó todo lo que quería”.

El gobernador de Ohio John Kasich tuvo su momento interesante cuando le preguntaron si rechazaría a un hijo suyo por ser gay (se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo). Kasich, quien en más de una ocasión lució como el más moderado e incluyente de los candidatos, dijo que “acabo de ir a una boda gay y si una de mis hijas lo fuera, la amaría igual”.

Este fue el primero de una serie de once encuentros pautados entre agosto de este año y marzo del año próximo entre los pre candidatos republicanos.

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