¿Cuál es la identidad política de los salvadoreño-americanos?

Existe una comunidad dividida en Los Ángeles por afiliaciones políticas con raíces en El Salvador

Por Ana E. Cubas, fundadora de la organización Latinas que entrena a jóvenes para participar en el servicio público

anaesmesan@aol.com

Este pasado fin de semana los salvadoreños de Los Ángeles celebraron el Día del Salvadoreño. Este festival realza la presencia de los salvadoreños, los cuales son más de 1.6 millones de la población de Estados Unidos.

La Ciudad de Los Ángeles tiene la más alta concentración de salvadoreños que viven fuera de El Salvador.

Cuando mi familia y yo venimos escapando de la pobreza y la guerra de El Salvador, mi padre empezó como jornalero y mi madre limpiaba casas. Al cumplir los 18 años de edad, ya como ciudadana estadounidense y estudiante en UC Berkeley, me registré como demócrata y en 1992 voté por el presidente Bill Clinton.

En 2012, lancé mi campaña por el Concejo de la Ciudad de Los Ángeles en el sur de Los Ángeles, que tiene una alta concentración de salvadoreños-americanos.

Cortejé ese voto muy fuerte, con la esperanza de hacer historia como la primera salvadoreña-americana electa en el Concejo Los Ángeles.

Desafortunadamente lo que vi fue una comunidad dividida por afiliaciones políticas con raíces en El Salvador.

Con frecuencia me preguntaban si era de ARENA o el FMLN, los partidos de tendencia conservadora y de izquierda respectivamente de El Salvador.

Les dije que no era de ninguno, que mi identidad política era demócrata. Como una joven profesional siempre estuve orgullosa de ser salvadoreña-americana.

Pero durante mi campaña política me sentí avergonzada de ver las profundas divisiones que existían en mi comunidad, con individuos que no podían soportar estar en el mismo cuarto debido a sus afiliaciones ARENA o FMLN.

Si estas comunidades se hubieran unido no tengo duda que hubiera salido victoriosa. Siempre me he preguntado por qué en la Ciudad de Los Ángeles, con la más alta concentración de votantes salvadoreños-americanos no hemos electo uno de los nuestros para representarnos.

En 2015 durante los festivales del Día del Salvadoreño, miré a mi comunidad desfilar alrededor de los líderes afroamericanos y méxicoamericanos y varias facciones aún se peleaban por cómo ser mejor que el otro.

Vi que faltaba unidad para que un día podamos elegir a uno de los nuestros. Tal vez mi generación puede que esté aún demasiado inmadura políticamente porque no nos hemos removido los grilletes de los viejos partidos políticos que gobiernan El Salvador.

Hasta que ese día llegue, continuaré con el llamado de unidad y colaboración dentro de nuestras comunidades salvadoreñas, y también con la discusión de cómo los salvadoreños-americanos pueden forjar una nueva identidad política aquí en Estados Unidos.