Raíces mexicanas en los viñedos de Napa Valley

Eric Gallegos fundó ‘Gallegos Wine’ después de aprender los secretos de viticultura que le enseñaron su padre y su abuelo

Para Eric Gallegos, de 27 años, jugar corriendo entre viñedos durante su infancia en California fue lo mejor que la vida le pudo dar. Vivía con su hermano y sus padres en una casa situada en una de las bodegas más viejas en Saint Helena, en el corazón del Valle de Napa. A los ocho años, Eric ya sabía cómo manejar un tractor y ayudaba a su padre en el campo.

La pasión que vivió a través de su padre y de su abuelo por cosechar uvas lo inspiró a fundar Gallegos Wine, una de las pocas bodegas latinas en la zona.

Su abuelo Ignacio llegó en 1950 con una visa de trabajo desde Michoacán, México, para trabajar en los viñedos. Unos 15 años después el resto de su familia lo siguió para incorporarse al mismo trabajo. “En aquellos tiempos, solo había unas cinco bodegas grandes en la zona”, recuerda Eric, “ahora hay más de 500”. La familia Gallegos fue una de las primeras de ascendencia mexicana en llegar a trabajar al Valle de Napa.

Y desde los años cincuenta la familia creció mucho.

“Soy uno de casi 30 primos que han nacido en el hospital principal de Saint Helena”, dice Eric con una risa. “Todos mis amigos de la preparatoria tambien eran hijos de dueños de bodegas pero yo siempre era el único latino”.

Después de graduarse en la preparatoria, Eric fue aceptado en el programa de viticultura en la California State University Fresno (CSUF). Cuando se graduó en 2009, decidió regresar a ayudar con el negocio familiar que su hermano Nacho (Ignacio III) ya había empezado en 2008 con su padre, Ignacio, se trataba de una empresa de gestión de viñedos.

Con el crecimiento de la industria del vino en EEUU, Eric se dio cuenta de la oportunidad que tenía en sus propias manos y la experiencia familiar. En 2010, él y su padre juntaron $26,400 de sus ahorros y ganancias de la empresa de gestión (Gallegos Vineyards) y arrancaron la producción de su propio vino en el viñedo del tío de Eric.
El primer año, produjeron 220 cajas y ese número se ha incrementado un 500%. Este año, ya han fabricado 1,000 cajas de cinco uvas diferentes y esperan incrementar esa producción un 200% cada año hasta 2020.

Aunque ahora la familia mantiene la bodega a través de las ganancias de Gallegos Vineyards (la empresa de gestión de viñedos), y esperan ver beneficios de su propia producción de vinos en los próximos cinco años. En esta industria es normal esperar hasta 10 años antes de que una bodega se pueda sostener, debido al lento proceso que se necesita para la producción de vino.

La idea del éxito para Eric es muy diferente de la que tienen la mayoría de las bodegas de los alrededores en el Valle de Napa. “No tengo interés en llegar a ser muy grande o una corporación”, explica el joven empresario.

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Apuesta por la calidad antes que por cantidad

Gallegos Wine también es una de las pocas bodegas que gestiona el proceso desde la cosecha hasta la venta de las botellas. “Ahora estamos más concentrados en producir el mejor producto y no tanto en la cantidad de botellas”, explica.

En los pocos años que ha existido el vino de los Gallegos, ya han ganado varios premios. De hecho, su Pinot Noir acaba de conseguir 93 puntos en la edición de septiembre de este año de la revista especializada Wine Enthusiast. Para poner esos puntos en el contexto adecuado, esa calificación es como sacar una ‘A’ en uno de los exámenes más difíciles de matemáticas.

Los vinos de Gallegos se pueden encontrar en los supermercados locales de California. Whole Foods del norte de California los vende en su selección local. La bodega también está en el proceso de venderlos a BevMo y otras tiendas.

“Algun día me gustaría abrir una sala de degustación [‘tasting room’ en inglés] en la tierra de mi tío”, planea Eric.

Aunque el abuelo Ignacio falleció hace un año, la familia está feliz de que antes de morir haya podido ver los resultados de su legado a través de la fundación de las dos compañías que llevan su apellido.

Un sueño 

“Esta compañía es el resultado de la vida hermosa que nos regaló mi papá”, dice Eric de Gallegos Wine. “Soy muy afortunado y quisiera darle a mis futuros hijos más de lo que yo tuve”.