“El Bronco” atiza esperanza de combate a la corrupción desde el poder

Ya se echó para atrás en algunas promesas hechas durante su campaña electoral y esto mantiene alerta a los neoleonenses
“El Bronco” atiza esperanza de combate a la corrupción desde el poder
Jaime Rodríguez Calderón, "El Bronco" pidió que se detenga la construcción del acueducto Monterrey VI.

México.- Jaime Rodríguez “El Bronco”, gobernador electo de Nuevo León, inició una auditoría en plena transición y dos meses antes de asumir el poder el próximo 4 de octubre ante las suspicacias que despertó el rompimiento de algunas de sus promesas de campaña, aunque con ánimo de alimentar esperanzas de que la corrupción se combate desde el poder mismo.

“Le vamos a hacer una auditoría al gobierno”, reiteró ante empresarios alarmados por la deuda pública (de 3,900 millones de dólares) que dejó el mandatario predecesor Rodrigo Medina (2009-2015), acusado penalmente por el Congreso Nacional Ciudadano de tráfico de influencia, peculado y enriquecimiento ilícito.

Según la organización civil y otros adversarios políticos, Medina y su padre adquirieron propiedades en México y en el extranjero por alrededor de 45 millones de dólares, una cantidad que dista mucho de las percepciones que ambos reciben en sus respectivos trabajos, amén de otros escándalos como la supuesta adjudicación ilícita de cientos de hectáreas propiedad de ejidatarios.

“No sólo vamos a investigar a la familia Medina, hay muchos otros involucrados… son muchos millones desfalcados al estado”, advirtió Rodríguez, de 57 años, quien busca mantener desde su paso por la alcaldía de García una imagen de hombre rudo (de ahí su apodo), directo, temerario (el crimen organizado atentó contra él tres veces) y diferente al típico gobernante mexicano.

Aunque de extracción priista, “El Bronco” se separó del partido gobernante para lanzar su candidatura independiente tras la reforma electoral de 2014, un reto que lo llevó con poco dinero -en comparación con los capitales que manejaron sus contrincantes- a convertirse en el primer mandatario estatal sin partido.

Los analistas políticos como Gustavo López, del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM) señalan que el problema en México no ha sido el partido sino el sistema de poder. “Cuando se desmantelan los mecanismos de control presidencial que existían en años pasados los gobernantes se quedan sin muchos recursos, pero sin contrapesos que eviten prácticas de corrupción”.

En la modalidad de independiente, El Bronco carga con su propia cruz del cambio, sin embargo, previo a tomar el poder dio dos señales que mantiene en alerta a los neoleonenses: prometió que quitaría el impuesto a los coches y ya se desdijo de igual forma que se echó para atrás en cancelar el proyecto de acueducto Monterrey IV.

Este último es un acueducto que pretende conectar al Río Panuco, en Veracruz (sureste), hasta la Presa Cerro Prieto, en Nuevo León, polémico porque se encuentra en manos de Grupo Higa la empresa que escandalizó por estar involucrada en la compra de “la Casa Blanca” para la esposa del presidente Enrique Peña Nieto.

“Jaime parece estar regresado a sus raíces, el PRI, por las serie de acciones que ha venido tomando en las últimas semanas”, observó Javier Oliva, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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