Cómo pedir un aumento de sueldo

No es un proceso simple, hay que preparar argumentos y hacerlo en el momento adecuado

Dicen los economistas que, en general, los salarios apenas suben y desde luego no se han recuperado de la caída sufrida con la Gran Recesión. Y es algo que confunde.

“Durante la crisis nadie pedía una subida y simplemente uno se quedaba contento si mantenía el puesto de trabajo. Los empresarios se han adaptado a ello”, explica Lydia Frank experta de Payscale.

Pero ella misma explica que con la actual tasa de desempleo del 5.3% es un buen momento para hablar de una mejora en el cheque, “especialmente si la compañía está en un buen momeno o ha tenido un éxito reciente”, comenta. “Los salarios y beneficios son una manera de retener el talento de los trabajadores y en este momento en el que hay más ofertas de trabajo son los trabajadores los que empiezan a ganar ventaja en las negociaciones”, dice Frank. Pero hay que prepararse para tener esa conversación. ¿Cómo?

Hay que investigar

Es necesario saber lo que vale el trabajo que hace cada uno. Se pueden comparar salarios con otras empresas en varias webs o aplicaciones como la propia Payscale o Glassdoor aunque muchas veces esto es solo una referencia. En estos casos es mejor  fijarse en el contenido del trabajo que en el título porque a veces las atribuciones cambian de empresa a empresa. Es bueno comparar también tratar de saber cómo son otros sueldos dentro de la empresa.

También hay que tener una idea de cómo se valora el trabajo que se hace en la propia compañía, cómo está el mercado y la empresa en la que se trabaja y cómo ha sido el desempeño en el puesto. “La empresa debe ser transparente sobre los criterios de compensación”, explica Frank, lo que permite hacerse una mejor idea.

Elegir un buen momento

Sin duda, el mejor momento para pedir una mejora salarial es cuando el interesado se ha destacado en su trabajo o sus responsabilidades de forma obvia. En el caso justamente opuesto es mejor no agitar esas aguas. Frank aconseja “no esperar a la evaluación anual del trabajo porque el presupuesto del año ya se tiene antes y queda poco o ningún margen de maniobra”. El mejor momento en este sentido es un par de meses antes de la evaluación, después es tarde.

En cualquier caso hay que ser realista y saber cuando la empresa tiene margen para afrontar una mejora salarial.

La negociación

“Uno sabe mejor que nadie qué hace mejor y qué valor aporta. Es la responsabilidad que se tiene, defender el trabajo que se hace y transmitir las contribuciones que se hacen al grupo”, explica Frank.

Lo que hay que dejar fuera de la mesa de negociación según explica esta experta es que se merece un mejor salario por necesidades financieras. El otro argumento que hay que dejar aparcado es la historia salarial. “Lo que cobraste antes no es una medida, es la compensación por el trabajo actual lo que cuenta”.

Dicho esto, los expertos aconsejan no dar demasiados rodeos y hablar directamente sobre la cuestión preferiblemente en una reunión formal. En esa conversación hay que sacar a relucir algunas de las cosas que se han investigado y defender porqué el trabajo mrece mejor salario con buenas maneras, de forma persuasiva y nunca demandando o con una actitud derrotista que parezca que de la idea de que se está mendigando.

Lo ideal es que el superior sea quien hable de cifras pero eso bueno tener expectativas concretas “y tener ciertas cantidades en la cabeza. Si solo sabes que quieres más es dificil quedarse satisfecho con el resultado”, explica Frank.  En caso de que el superior no señale una cifra la alternativa es hablar del “salario con el que me siento cómodo”.

¿Y si dicen que no?

Varias alternativas. La primera es preguntar por qué. “¿Ha sido mi desempeño?¿El momento?¿Puede darme alguna idea de cómo podemos avanzar sobre esto?”, son algunas de las preguntas que sugiere la experta de PayScale. En caso de que la decisión sea inamovible se puede tratar de buscar alternativas como mejores beneficios (vacaciones, bonus…).

Si la respuesta es “estudiaremos la posibilidad y ya hablaremos” pero la decisión se dilata en el tiempo hay que retomar la negociación y saber qué es lo que se evalúa y qué es lo que está retrasando la subida. En cualquier caso es siempre positivo que en las oficinas donde se toman las decisiones se sepa que el cheque es una conversación o una decisión pendiente.