Grasas trans… ricas y peligrosas

Muchos alimentos procesados contienen aceite hidrogenado o parcialmente hidrogenado, que promueven las enfermedades cardiovasculares
Grasas trans… ricas y peligrosas
La comida chatarra contiene la dañina grasa trans.
Foto: /Shutterstock

¿Saber qué son los ácidos grasos trans? Aprender sobre ellos y saber cómo actúan en tu cuerpo podría hacer una gran diferencia.

Donas, pastelillos, papas fritas, palomitas de maíz recién salidas del horno de microondas y esa comida crujiente y económica que calma la ansiedad entre comidas….

Todo eso aumenta, en una sola porción, 23% de posibilidades de padecer algún tipo de enfermedad cardiovascular.

¿Cómo es que algo tan pequeño puede tener un impacto tan grande?

Escondidas entre etiquetas imprecisas de información nutrimental están las grasas trans, un tipo de ácido graso hidrogenado que da un efecto esponjoso, conserva por más tiempo y hace más económicos los alimentos procesados.

Aunque el mes pasado la Agencia Alimentaria de Estados Unidos (FDA) puso un ultimátum a la industria alimentaria estadounidense para eliminarlas gradualmente de sus productos para el 2018, y se considera que al hacerlo se prevengan 20 mil ataques al corazón y 7 mil muertes cada año en el país vecino, en México el tema aún está pendiente.

Ricas, bonitas y baratas

Hace algunas décadas, comer galletas o postres horneados en casa no producía un efecto dañino si no se caía en excesos.

Con la llegada de las grandes industrias, el consumo de alimentos procesados ahora afecta hasta en pequeñas cantidades.

“En México no existe una intención de regular el consumo de estos productos, porque a pesar de que se sabe lo dañinas que son, las etiquetas de información nutrimental no especifican su contenido y también son más baratos”, menciona el bariatra Arturo Cavazos.

En el estado de California, por ejemplo, los restaurantes tienen prohibido desde el 2008 usar aceites, mantecas y margarinas que contengan grasas trans para freír, y las cadenas de comida rápida han tenido que eliminar su uso.

En América Latina, Argentina es el único país que desde el 2014 prohíbe la venta y producción de alimentos que contengan grasas trans.

A diferencia de las grasas saturadas, presentes en lácteos, carnes y productos de origen animal, que también obstruyen las arterias, el riesgo se considera mayor.

Latido por latido

Al ser sustancias que se hidrogenizan para hacerse más sólidas y dar un aspecto más apetitoso a los alimentos, su presencia en el cuerpo puede llegar a tapar las arterias del corazón y otros órganos vitales, afirma Ramón Limón Rodríguez.

“Afectan al sistema cardiovascular porque aumentan el colesterol malo. La afectación cardiovascular es muy importante en cuanto a costos de salud, está dominando la tasa de mortalidad en los Estados Unidos”, dice el cardiólogo.

“Las arterias se tapan con un proceso inflamatorio que llega a ser oclusivo, y no sólo las del corazón, también las del cerebro, y las que dan el flujo sanguíneo a otros órganos vitales”.

Al ser los niños y niñas en edad escolar quienes sin pensar devoran este tipo de productos y sin regulaciones que prohíban su consumo, el riesgo aumenta y los padecimientos pueden presentarse prematuramente, menciona Edna Nava, profesora investigadora de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL.

“Lo que preocupa es la cantidad de productos que las contienen y que consumen los niños a diario: las papitas o pastelitos, y los padres lo permiten desde muy temprana edad. Estamos exagerando el consumo y es un riesgo grave”.

“Al consumirlas diariamente nuestras células pierden su membrana, en cualquier área del cuerpo que se encuentren, pierden permeabilidad y se deforman, por eso se asocian con enfermedades cardiovasculares e incluso ciertos tipos de cáncer”.

De cuidado

Algunas envolturas presumen no tener este tipo de grasas, pero si se va a los ingredientes y aparece el aceite hidrogenado o parcialmente hidrogenado, entonces el anuncio es falso y resulta que el producto sí las contiene.

“No hay una cultura sobre esos tipos de ácidos”, indica Nava. “Cuando contienen aceite hidrogenado nos podemos percatar de ese ácido graso”.

Aunque la mayoría de las personas sabe que estos productos no son saludables, la conciencia de su efecto permanente en la salud es poca o nula, y el hábito de consumirlos sigue en aumento.

“Estamos preocupados por todo menos por lo que nos metemos a la boca, no sabemos lo que contiene un pastelito, una dona, y hay gente que los come diariamente, y se sorprenden luego cuando tienen un infarto”, dice el cardiólogo Ramón Limón Rodríguez.

“El comer donas aumenta el riesgo a 23% de posibilidades de padecer una enfermedad cardiovascular, pero eso la gente no lo entiende como tal”.

Tomar conciencia de que existen, saber qué alimentos las contienen y el daño que causan es el primer paso en la busca de una mejor calidad de vida.

 Están en todos lados

Estos son algunos alimentos que contienen grasas trans:

  • Papas fritas
  • Margarina
  • Pizzas, hamburguesas y papas a la francesa congeladas
  • Cereales empaquetados y procesados