Editorial: Irak se perdió con la invasión

La primaria republicana crea una versión inexacta de lo ocurrido para culpar a Obama
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La responsabilidad estadounidense en el actual conflicto de Irak pasa por un conveniente revisionismo histórico en la elección primaria republicana,  para responsabilizar a la administración Obama, especialmente a la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton, de la crisis surgida por el avance de ISIS.

El argumento del precandidato presidencial Jeb Bush señala a la Casa Blanca de ser la responsable de un retiro temprano de tropas estadounidenses que, supuestamente, debilitó al gobierno iraquí, conduciendo a la inestabilidad actual. Esta es una simplificación diseñada para ignorar los errores de la administración republicana anterior que desestabilizó el gobierno iraquí con una invasión bajo un motivo falso, cuya desintegración llevó al conflicto sectario entre sunitas y chiitas.

La versión republicana de los hechos señala que el refuerzo de tropas (“surge” en inglés) y la compra de respaldo a los sunitas redujo la violencia, pero deja de lado que la meta principal de la acción era un gobierno de unidad nacional. El entonces primer ministro Nouri al-Maliki puso obstáculos a la permanencia de tropas estadounidenses por lo cual el ex presidente George W. Bush programó la salida de los soldados para diciembre de 2011. El presidente Obama respetó esa fecha después de fracasar las negociaciones para que permanezca una presencia militar estadounidense. El gobierno del chiita al-Maliki lejos de la reconciliación, persiguió a los sunitas ayudando al fortalecimiento de ISIS, cuyo origen fue Al Qaeda en Irak creado a partir de la invasión estadounidense.

La responsabilidad de Obama/Clinton recae en no haber sabido manejar Al Maliki, quien con sus acciones radicalizó a los sunitas enviándolos a los brazos de ISIS, aunque no compartieran con la interpretación extremista del islam.

Detrás de la interpretación de Jeb Bush sobre lo ocurrido en Irak puede estar la defensa de su hermano o el que el neoconservador Paul Wolfowitz sea uno de sus asesores de política exterior. Wolfowitz, como ex subsecretario de Defensa de George W. , fue un entusiasta de la invasión con la absurda idea de propagar a través de ella la democracia en la región.

Es una estrategia electoral antigua el que los republicanos quieran mostrarse como duros en política exterior, acusando a los demócratas de débiles. Por eso acusan a Obama/Clinton de haber perdido a Irak, cuando en realidad se perdió mucho antes con una invasión y ocupación desastrosa cuyos efectos todavía se viven hoy.