Hermanos de California en condición crítica tras viaje a Michoacán

Por tanto, las autoridades mexicanas no han avanzado en la investigación por falta de una "demanda oficial"
Hermanos de California en condición crítica tras viaje a Michoacán
La familia Santiago en California.

México.- En poco más de 15 días, la vida de Bruno y Jesús Santiago Ramos dio un giro de 180 grados y pasó de la ilusión de una vida universitaria en California, donde nacieron,  a la angustia por recaudar 50,000 dólares para devolverles la vida tras una emboscada en la que fueron víctimas cuando visitaban a la tierra de la familia: Michoacán.

Las balas provocaron el coma de Bruno y Jesús, hirieron en el brazo a Ignacio, el padre de la familia y acabó con la vida de Ramón, el tío.

De acuerdo con información de la familia proporcionada a este diario, hasta ahora han podido recabar sólo 12,741 dólares a través de la página de GoFundMe para hacer frente a las consecuencias del ataque presuntamente del crimen organizado el pasado 31 de julio en la carretera Buenavista Tomatlán-Periban, por donde vacacionaban, felices de regresar a los orígenes.

La colecta la inició el primo Izzy Santiago el pasado 1 de agosto. “El apoyo recaudado se va los gastos médicos: Jesús despertó del coma a los pocos días del incidente y Bruno lo acaba de hacer, pero aún tienen un largo camino. Ignacio está bien”, detalló en entrevista telefónica.

Bruno y Jesús se encuentran actualmente en un hospital de San Diego donde fueron llevados en una ambulancia aérea el pasado miércoles tras permanecer poco más de una semana en un hospital mexicano custodiados día y noche por  policías federales.

Bruno, de 18 años, está en un coma inducido mientras que Jesús, de 19 años, ya puede respirar por sí mismo, según declaraciones de la familia. Una bala impactó en la cabeza de Jesús, pero no penetró su cráneo.

La emboscada

Según relató la familia, ellos se transportaban en una camioneta cuando una lluvia de balas cayó sobre el auto. En imágenes difundidas por la prensa mexicana se observa el parabrisas de la camioneta SUV con numerosos impactos de bala. Las cuatro personas a bordo fueron alcanzadas por los disparos. Ramón, un tío de los chicos heridos, iba en el asiento trasero y murió instantáneamente.

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De acuerdo con las primeras hipótesis de las autoridades, Ignacio Ramos, el padre, tiene el mismo nombre de un exagente de la Patrulla Fronteriza condenado por el asesinato de un narcotraficante mexicano en 2006 y quien salió de prisión luego de tres años, cuando el expresidente George W. Bush emitió una conmutación de su pena.

Hasta el momento, la familia Ramos no ha iniciado una acción legal porque prefiere dar prioridad a la salud de los afectados (se prevén afectaciones al sistema motriz) y por miedo a posibles venganzas. En dado caso que inicien la demanda el término legal es: “contra quien resulte responsable” y sería por intento de homicidio.

“Es horrible porque no sabemos exactamente lo que pasó, pero ese tipo de personas siempre regresan a terminar el trabajo, como ellos lo llaman cuando no acaban con la vida de sus víctimas”, detalla Sonia Márquez, prima de los hermanos Ramos.

Hasta el momento, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Michoacán no ha revelado avance alguno de la investigación. De hecho, sólo reconoció que las víctimas fueron rescatadas por la Policía de Fuerza Rural y protegidas durante su estancia en el hospital mexicano y argumentan que las investigaciones no han tenido un avance “debido a que no hay una demanda oficial”.

Bruno comenzaría este otoño sus estudios en economía dentro de la Universidad estatal de California Channel Islands, sin embargo serán postergados, al igual que los estudios en sociología de su hermano, de acuerdo con información proporcionada por Márquez Lazarraga.

Las emboscadas son una estrategia común del crimen organizado para deshacerse del enemigo. Anterior al ataque contra los Santiago Ramos, en la comunidad de Tinaja de Vargas, también en Michoacán, murieron  42 sicarios; en mayo pasado, la Policía Federal fue blanco de uno de los peores ataques directos a la corporación: en un ataque cayeron 42.

En los últimos tres años el estado se ha convertido en “zona de guerra” entre el narcotráfico, autodefensas y policías. De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública durante el primer semestre del presente año el estado registro más de 300 asesinatos, el 70% se perpetuaron con armas de fuego.