Indocumentada salvadoreña deja refugio en iglesia

Se había quitado el brazalete de ICE para evitar la deportación
Indocumentada salvadoreña deja refugio en iglesia
Claudia Jurado junto a sus dos hijos.
Foto: Archivo

Atlanta (GA)

Una salvadoreña indocumentada que se refugió hace dos semanas en una iglesia de Lilburn, Georgia, para evitar la deportación dejó este martes el templo junto con sus dos hijos sin explicar la razón.

Claudia Jurado, de 27 años, abandonó la Iglesia Misión Católica Nuestra Señora de las Américas a la que llegó a principios de mes tras quitarse el brazalete electrónico con el que le hacían seguimiento las autoridades migratorias.

“Estamos muy complacidos de que la situación en Nuestra Señora de las Américas ha sido resuelta. Seguiremos orando por esta familia y por otras en una situación similar”, indicó Paula Gwynn Grant, directora de comunicaciones de la Arquidiócesis Católica de Atlanta en un comunicado.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) no ha emitido hasta ahora una declaración oficial al respecto.

No obstante, un portavoz de ICE en Atlanta declaró al periódico Mundo Hispánico que “no han aprobado ningún beneficio para la salvadoreña”.

Jurado tenía plazo hasta el 31 de julio para regresar a El Salvador, donde, asegura, ella y su familia han sufrido el acoso de las maras, por lo que en un acto de desesperación optó por refugiarse en la iglesia en la ciudad de Lilburn, al norte de Atlanta.

“La Misión Católica Nuestra Señora de las Américas proveyó asistencia hasta donde la ley y nuestros muy limitados recursos nos lo permiten y estar conscientes de que la misión no es una solución a largo plazo”, aseveró Gwynn Grant.

La inmigrante salvadoreña expresó que abandonó en diciembre pasado su país, junto con su esposo y dos hijos, tras ser amenazados de muerte por pandilleros si no cumplían con el pago de extorsiones.

Jurado fue detenida ese mes con su esposo e hijos mientras ingresaba ilegalmente al país por la frontera, y aunque las autoridades los dejaron ir, abrieron un proceso de deportación contra la pareja.

Tras varias audiencias en corte, ICE cerró el caso y ordenó su deportación por considerar que no existían suficientes pruebas de que su vida estuviera en peligro.