Organízate para un buen año escolar

Experta comparte consejos para evitar tardanzas, discusiones y desorden con tus hijos
Organízate para un buen año escolar
Cuando todo tiene su lugar se simplifican muchas tareas.
Foto: Shutterstock

Suena la alarma a las 5:30 a.m. Inicia la rutina diaria. Algunos se despiertan más fácilmente que otros y con esa diversidad de velocidades y ánimos empiezan a prepararse.

El agite mañanero es apenas la primera etapa de un largo día que a veces se extiende más allá de las clases y jornada de trabajo a prácticas de baile, canto o algún deporte.

Con el inicio del año escolar llegan una serie de retos para los miembros de la familia, ya que la dinámica de todos se trastoca por los horarios y tareas con las que hay que cumplir.

La organización es clave para que todo fluya y se eviten las tardanzas, discusiones y tensiones, explica la organizadora certificada Indira Molina.

Si todo se encuentra en su lugar y se pueden adelantar pasos en el fin de semana son menos los contratiempos que surgirán durante la semana.

“Lo que más dificulta la dinámica es la falta de planificación. A veces no hay planificación, ni comunicación y no se sabe qué días los niños usan tal uniforme, qué alimento nutritivo le van a enviar para las meriendas. Si tenían que entregar un trabajo… Esa planificación y comunicación entre toda la familia es clave para que ese semestre lleguemos a tiempo y sea exitoso”, afirmó Molina.

Un balance entre las responsabilidades de la semana, los quehaceres del hogar y tiempo para ocio conforman el panorama idóneo para cualquier familia.

Molina compartió algunos consejos que pueden facilitar el ajetreo de la rutina diaria y así alcanzar una mejor calidad de vida.

A pocas semanas (o días) de que empiecen las clases, uno de los primeros retos que hay que asumir es que los niños vuelvan a caer en rutina. Durante las vacaciones de verano es muy común que los padres permitan a sus hijos acostarse más tarde y como consecuencia se levantarán más tarde.

“Como los nenes vienen desde hace días sin rutina y los adultos también descansamos de esas horas fijas de llevarlos a la cama, de levantarlos, tenemos que empezar por lo menos dos semanas antes de que empiecen las clases a recordarles que van a empezar y que ahora se están acostando más tarde, pero cuando empiecen las clases hay que irse a la cama temprano. Así que una semana le decimos que se vaya a dormir un poquito antes. El lunes y martes en vez de irse por ejemplo a las 11:00 p.m. se va a las 10:00 p.m. y otros días a las 9:00 p.m. y así. Hay que decirles que no se van a quedar dormidos rápido, pero se van a ir acostumbrando”, sostuvo la organizadora.

El hábito es otro aliado fundamental para todos en el hogar. Molina aconseja que los padres revisen siempre el bulto de los niños para verificar que tengan todo lo necesario y vean cualquier comunicación que les envíen de la escuela. También se puede integrar a los niños más grandes a ordenar y preparar los materiales, como por ejemplo sacar punta a los lápices.

– María Ivette Vega Calles