¿Qué impuesto debe pagar sobre sus acciones?

El desafío radica en saber cómo calcular el costo original de la acción, no sólo el precio que pagó por ella
¿Qué impuesto debe pagar sobre sus acciones?
Un buen agente inscrito, contador público matriculado o liquidador de impuestos registrado puede ayudarlo a confeccionar su declaración.
Foto: Shutterstock

Si desea enajenar acciones, puede que sea complejo calcular los impuestos a pagar sobre el producto de esa venta. Debe averiguar cuál es el costo original: es decir, cuánto le costó la acción originalmente (después de imputar los ajustes). La diferencia entre el costo original y el precio de venta es la ganancia de capital sobre la que el gobierno recauda impuestos.

En algunas ocasiones, me topo con clientes que desean vender acciones para diversificar mejor sus carteras. En otros casos, poseen acciones de una empresa antigua que ha transitado varios procesos de fusión, adquisición o cambios de nombre. Para complicar más las cosas, también es posible que las acciones hayan sido objeto de una división.

Éste suele ser un problema para las personas (o sus herederos) que conservaron los certificados representativos de las acciones en su poder, en lugar de dejarlos en manos de un corredor bursátil. Sin embargo, definir el costo original también puede ser un problema porque el Servicio de Rentas Internas no exigía que las compañías de corretaje conservasen esta información hasta las compras efectuadas desde 2011 en adelante (algunas de ellas conservaban esa información antes de ese año, pero es una cuestión aleatoria).

Entonces, cuando una persona vende esa acción, ¿cómo hace para determinar el costo original a efectos de calcular los impuestos? ¿La venta generó una ganancia o una pérdida? ¿Qué sucede si la acción realmente carece de valor? El desafío radica en saber cómo calcular el costo original de la acción –el cual contempla cambios como divisiones y retorno del capital– no sólo el precio que pagó por ella.

Ahora supongamos que la acción que tiene desde hace mucho tiempo cambió de nombre: ya no lleva el nombre de esa compañía, pero usted la sigue teniendo en su poder. Si usted mismo la compró, el tema se simplifica.

En primer lugar, debe determinar cómo se llama la empresa hoy. Para ello, puede usar la división de servicios para el inversionista de la empresa (ingrese a la sección “Servicios para Inversionistas” en la página web de la empresa), si es que la empresa es de envergadura suficiente y cuenta con una división de ese tipo.

Debe encontrar un registro donde conste la fecha y el precio de compra de la acción que posee. Ésta es la parte difícil dado que esa información es clave para determinar el costo original. La única forma de conocer ese dato es observando los registros disponibles donde consta la fecha y el precio de compra, o quizá antiguos comprobantes de impuestos. También es posible que la actual compañía tenga un registro con algunos datos útiles para ese certificado específico.

Tenga presente que, de acuerdo con las leyes impositivas vigentes, el costo original de acciones heredadas corresponde al valor de la acción a la fecha de fallecimiento del tenedor. Por lo tanto, es más fácil identificar la fecha y el precio de acciones heredadas ya que el certificado de defunción indica la fecha. Si su padre compró la acción a $10 y valía $40 cuando falleció, entonces el nuevo costo original es $40 si usted desea vender esa tenencia.

Una vez que conozca la fecha y el precio de compra, puede proceder de distintas formas:

Calcular usted mismo la valuación. Wolters Kluwer Capital Changes tiene datos históricos que pueden ser útiles para establecer los cambios en el costo original desde la fecha en la que se compró o heredó la acción.

Recurrir a un corredor. Entregue los certificados representativos de la acción a un corredor y pídale que averigüe el costo original. Desde luego, deberá pagarle un honorario por este servicio (que puede ser deducible de impuestos). Es probable que finalmente deba entregarle la acción a un corredor, si es que ya no la tiene en su poder, para que proceda a venderla por usted.

Donar las acciones a una organización benéfica. Podrá deducir de impuestos el valor corriente de la acción y no tendrá que preocuparse por obtener la información necesaria para calcular el costo original.

Un buen agente inscrito, contador público matriculado o liquidador de impuestos registrado puede ayudarlo a confeccionar su declaración de impuestos y/o a hacer las averiguaciones necesarias.

– Larry Frank Sr./AdviceIQ

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Larry R. Frank Sr., es planificador financiero certificado y asesor de inversión registrado (California) en Roseville, California. Es autor del libro Wealth Odyssey. Posee una maestría en administración de empresas con énfasis en finanzas, y una licenciatura en física recibida con honores que le permiten tener una visión dinámica del mundo del dinero. Sus investigaciones revisadas por colegas se publican en Journal of Financial Planning.http://blog.betterfinancialeducation.com/.
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