Abogado enfrenta castigo por defender a madres centroamericanas

Luego que una de sus clientas fuera deportada sin poder presentar una apelación a su caso, Bryan Johnson filtró unos documentos confidenciales en los que se anticipaba el fallo de una jueza federal ordenando al gobierno liberar a madres refugiadas con sus hijos de centros de detención.
Abogado enfrenta castigo por defender a madres centroamericanas
La hondureña Lilia Olivia Bardales de 19 años, fue deportada rápidamente tras intentar suicidarse en el centro de detención de Karnes. Pocos días después, el abogado Bryan Jonson filtró unos documentos confidenciales mostrando que una jueza iba a fallar en contra del gobierno.

Bryan Johnson está acostumbrado a representar a sus clientes en los tribunales de inmigración, pero este lunes por la mañana, el joven abogado de Long Island, Nueva York, tuvo que presentarse frente a la jueza federal Dolly Gee en la corte federal de Los Angeles en una situación muy diferente: para enfrentar un castigo por posible desacato al tribunal.

Al final, la jueza Gee no impuso el castigo mayor a Johnson, que pudo afectar su práctica de leyes, sino lo fustigó por revelar documentos de la corte y lo condenó a 75 horas de servicio comunitario y a tomar dos cursos sobre ética profesional. El abogado pidió perdón y aceptó su falta.

¿El delito de Johnson? Filtrar a la prensa documentos internos de la corte federal en los que la jueza Gee anticipaba hace meses que probablemente fallaría en contra del gobierno de Barack Obama y ordenaría la liberación de cientos de madres centroamericanas detenidas con sus hijos menores de edad.

El documento fue publicado por un periódico estadounidense antes de que Gee diera la orden formal en julio. En su momento, Johnson argumentó que lo hacía para facilitar los argumentos de abogados que, como él, representan a cientos de mujeres inmigrantes actualmente detenidas y para que el gobierno federal “fuera hallado responsable de sus actos”.

“Aún después (que la jueza presentó su fallo preliminar al gobierno), ellos siguieron deteniendo a estas mujeres durante meses… no puedo imaginar lo que sienten estas mujeres y niños que han estado allí por tanto tiempo”, declaró en junio Johnson al periódico que publicó los documentos confidenciales.

Pero apenas unos días antes, Johnson había visto la deportación acelerada de una joven de 19 años y su hijo de 4 años luego que ella intentara suicidarse en su celda del centro de detención de Karnes, en Texas.  La joven, Lilian Oliva Bardales, víctima de violencia doméstica en Honduras, fue expulsada a ese país seis días después de que intentara cortarse las venas con un plástico.

Johnson ha pedido al Departamento de Justicia que investigue al Departamento de Seguridad Nacional (que supervisa a ICE y al sistema de detención de inmigrantes) el caso de Bardales, alegando se violaron leyes federales y se impidió el acceso a la joven de abogados que buscaban presentar una apelación en tribunales para ayudarla.

Poco después, Johnson filtró otro documento relacionado a las negociaciones sobre el caso entre abogados representantes de las mujeres y el gobierno federal. En esta ocasión, Gee amenazó con condenarlo por desacato.

Johnson y su pareja Ala Amoachi tienen un bufete legal en Long Island, Nueva York.  Ambos representan a cientos de menores refugiados y madres centroamericanas.

El lunes, tras salir del tribunal, Johnson respiró aliviado. “Ha sido un buen resultado ya que podré seguir practicando leyes. Gracias por el apoyo”, publicó Johnson en su página de Facebook. Numerosos abogados de inmigración enviaron a la jueza cartas de apoyo, pidiendo indulgencia para Johnson.

“Es un abogado joven y que actúa con compasión”, dijo su abogado David Kaloyanides. “Pero también reconoció que esta fue una violación grave y creo que ha aprendido su lección”.