Familias en la escuela

Cuando los padres están informados y participan, los estudiantes se benefician
Familias en la escuela
'Los padres siempre quieren ayudar a sus hijos, sólo hay que darles la oportunidad'.

Todos los padres quieren una buena educación para sus hijos, que puedan graduarse y que obtengan  las herramientas necesarias para desarrollar su potencial y talento. Pero no todos los padres tienen los mismos recursos para lograrlo. Obstáculos como la falta de información, el desconocimiento del idioma, o los bajos recursos económicos actúan como barreras para tal fin.

“Los padres siempre quieren ayudar a sus hijos, sólo hay que darles la oportunidad”, aseguró Oscar Cruz, Presidente y Director ejecutivo de Familias en la escuela (familiesinschools.org), una organización sin fines de lucro que, por más de 15 años, busca fomentar la participación de familias y comunidades en la educación de los niños.

“Años atrás notamos que muchos padres latinos querían participar y apoyar a sus niños, pero no sabían cómo hacerlo”, señaló Cruz y dio el ejemplo de los materiales educativos que, al estar en inglés, limitaban la ayuda que los padres inmigrantes podían ofrecerles a sus hijos.

Otros factores que afectan la participación de los padres, son la falta de flexibilidad laboral en sus empleos, que les impide conocer a la maestra o asistir a reuniones importantes, y el conocimiento limitado del sistema escolar norteamericano. “Estas barreras no deben ser vistas como excusas para las comunidades de color y bajos recursos, sino como razones para reformular las prácticas y políticas educacionales”.

“La participación de los padres es fundamental, y todas las escuelas necesitan apoyarlos”, enfatizó Cruz.

Ausentismo crónico

Se considera ausencia crónica cuando el estudiante pierde más de 18 días, o el 10% del año lectivo. Cruz explicó que si bien los padres latinos entienden la importancia de la asistencia escolar, muchas veces creen que si el niño se pierde uno o dos días de clases no lo va a perjudicar.

“Cuando el estudiante tiene un índice de ausentismo del 10% o más, se refleja con claridad en sus calificaciones”, explicó el experto. Las ausencias no sólo afectan las calificaciones, sino que también son un hábito negativo que puede perjudicarlo en su vida de adulto. Cruz destacó que, salvo en casos de enfermedad,  el motivo de las faltas no debería usarse como excusa. “Si el niño necesita ir el médico, o cumplir con cualquier otro compromiso, debe hacerlo después del horario escolar”.

La ausencia crónica es más frecuente en Kindergarten y 1 grado, donde 1 de cada 5 estudiantes pierde más de 18 días de clases, y en la escuela secundaria, con 1 de cada 4 jóvenes.

Padres involucrados

Cruz explicó que las causas del ausentismo son diferentes en la escuela primaria que en la escuela secundaria. Cuando los estudiantes son adolescentes, algunos padres tienen más dificultad para controlarlos.

¿Qué pueden hacer los padres para inculcarles a sus hijos el hábito de asistir a clase?  Cruz ofreció una serie de recomendaciones

  • Incúlcales el hábito de la asistencia desde pequeños. La constancia es fundamental para establecer un buen hábito. “No puedes exigirles un día que vayan a la escuela y después contradecirte y permitirles faltar”, señaló el experto.
  • Altas expectativas. Educadores y expertos en el tema coinciden en la importancia de las expectativas que ponemos en nuestros hijos. Si un niño percibe que se espera muy poco de él, no va a tratar de esforzarse o alcanzar cierto estándar. Cuando la gente que rodea al niño tiene poca fe en su potencial, el estudiante piensa, “Total para qué, nunca voy a lograrlo”. Si en cambio padres y educadores tienen fe en el niño y le demuestran confianza, el estudiante va a esforzarse más. “Los padres deben esperar que el niño vaya todos los días a la escuela, durante todo el año”.
  • Informarse. La familia necesita involucrarse y participar en la educación de sus niños. Algunos distritos escolares como el LAUSD ofrecen un servicio telefónico que alerta a los padres cada vez que sus hijos faltan a clase o llegan tarde.
  • Prepararse. Los padres deben planear de antemano como van a proceder en casos de imprevistos, como por ejemplo, si esa mañana tienes problemas mecánicos con el auto. “Si tienes un plan B de antemano, tu hijo no perderá ese día de clase”, explicó Cruz.

Para más información

Si estás interesado en atender a talleres para padres, querrías pedir que se hagan talleres informativos y otros programas educativos de Families In School en la escuela de tus hijos puedes visitar http://www.familiesinschools.org, o llamar al 213-201-3900.

Cifras para pensar

Según información de la Alianza para una educación excelente:

  • Cada año, alrededor de 7,000 estudiantes no llegan a graduarse de la escuela secundaria.
  • 70% de los estudiantes que ingresan a 9 grado leen por debajo del nivel esperado.
  • 50% de las maestras cambian de profesión, al terminar su quinto año de empleo.
  • Tercer grado es un indicador importante de lectura y está relacionado con la probabilidad de que el niño vaya a la universidad.