Psicología financiera

Algunas conductas con respecto al dinero podrían ser reflejo del estado psicológico de la persona
Psicología financiera
Tu relación con el dinero revela aspectos psicológicos y emocionales.

¿Eres demasiado cuidadosa con tu dinero? O por el contrario, ¿eres generosa a tal punto que te quedas sin él, con tal de dárselo a tus hijos o a tu pareja?

Muchos comportamientos financieros y actitudes relacionadas con el dinero tienen su raíz en problemas psicológicos y emocionales de la persona. En los últimos años, una nueva categoría de consejeros financieros comenzó a enfocarse en la raíz emocional de los asuntos financieros. Cinco años atrás se creó la Asociación de Terapia Financiera, una organización que reúne a profesionales expertos en problemas de finanzas y su relación con otros problemas psicológicos.

“Cuando un cliente pide asesoría para salir de su deuda, yo puedo enseñarle a administrar su presupuesto y a controlar sus gastos, pero en muchos casos, el cliente no puede controlar sus impulsos”, indicó Theresa Weiss, consejera financiera. “En esos casos, yo siento que no puedo ayudarlo y lo recomiendo a un terapista financiero”, agregó.

La experta mencionó los “guiones acerca del dinero”, o Money scripts, que todos seguimos. Estos guiones determinan nuestra actitud con el dinero. Existen personas obsesionadas, que le dan exagerada importancia al estatus social, y ponen  las finanzas por sobre todas sus otras prioridades y valores y quienes por el contrario se niegan a prestarle atención.

“Siempre existe un momento determinante en la vida de cada persona, conocido como Financial flash point, que condiciona la manera en que esa persona va a manejar su dinero por el resto de sus días”, explicó Weiss.  La experta dio el ejemplo de un hijo acostumbrado a que sus padres lo mantengan y solucionen sus problemas. “Su actitud frente al dinero va a ser confiar que siempre encontrará a alguien que lo saque de apuros”, explicó.

Los problemas financieros más comunes ligados a aspectos psicológicos incluyen los casos de personas que habilitan a familiares y amigos dándoles dinero cada vez que se lo piden (enablers); los casos de quienes son ahorrativos en demasía y acumulan objetos materiales por temor a volver a la pobreza (hoarding); los casos de quienes no quieren asumir sus hábitos de gastos y mienten al respecto, y los de quienes siempre dependen financieramente de otros.

Weiss notó que muchas personas sienten más vergüenza y pudor de hablar sobre dinero, que de hablar sobre sexo.  Según la Asociación Americana de Psicología, el dinero es la causa principal de estrés.

Dinero y autoestima

Weiss observó que detrás de los casos  de personas dependientes financieramente, generalmente se encuentra una persona con baja autoestima que no cree que puede independizarse. Otro caso interesante es el de aquellos que evitan tener “demasiado” dinero.

“Hay quienes creen que una vida espiritual no es posible si tienen  un alto ingreso monetario”, explicó. Estos son los casos de personas con altas calificaciones y experiencia laboral que se conforman con un sueldo más bajo del que les correspondería por su conocimiento y habilidades. En esta categoría también se incluyen quienes rechazan promociones y posiciones altas en una empresa y quienes dan su dinero con facilidad, por no sentir que lo merecen.