¿Sudar te hace sudar?

La hiperhidrosis es una afección médica que incomoda, pero se puede tratar y curar
¿Sudar te hace sudar?
La hiperhidrosis, que tanto molesta, afecta a hombres y mujeres por igual.

Sudar es una función esencial del organismo. Se da cuando el cerebro envía al cuerpo el mensaje de que sude para controlar su temperatura ante el calor ambiental, el ejercicio o una situación que causa nervios, enojo, miedo, ansiedad o vergüenza. Sin embargo esta actividad fisiológica, tan natural del cuerpo, se transforma en toda una pesadilla en quienes transpiran en exceso por pies, manos y axilas.

Hablamos de la hiperhidrosis, una afección médica en la cual una persona suda excesivamente de manera impredecible o frente a una situación ambiental o emocional que la produce.

“A diferencia de las personas que sudan ante el calor, el ejercicio o una situación que las hace sentir nerviosas, enojadas, avergonzadas o miedosas, quienes sufren la también llamada diaforesis pueden empezar a sudar en exceso aunque estén en completo reposo o relajación o en un ambiente frío”, dice el doctor Brian Brosnan, dermatólogo vinculado a Kaiser Permanente en Panorama City (California).

Incidencia y causas

Según la Sociedad Internacional de Hiperhidrosis, el 3% de la población padece de esta afección que por lo general se presenta por igual en hombres y mujeres durante la adolescencia, sin estar exenta en la niñez y adultez.

Hay dos clases de hiperhidrosis, primaria y secundaria. La razón de cada una de ellas depende de su tipo.

sudar exceso

“Se desconoce la causa exacta de hiperhidrosis primaria, pero parece que existe un factor hereditario”, explica el doctor Brosnan. “Por lo general empieza en la infancia y se produce principalmente en pies, manos, axilas, cabeza y cara al estar despierto”.

La hiperhidrosis secundaria puede ser provocada por el embarazo, la menopausia, ciertos medicamentos o el padecimiento de una infección o enfermedad (como la diabetes, el hipotiroidismo, la obesidad, el cáncer, la gota o la artritis reumatoide). Se da tanto en el día como en la noche y tiende a involucrar áreas grandes del cuerpo.

Tratamiento

La hiperhidrosis que no se trata puede durar toda la vida, apunta el dermatólogo. Por ello es importante atenderla desde el inicio con alguno de los siguientes tratamientos que, según el doctor Brosnan, se usan de acuerdo con el tipo de transpiración copiosa y causa.

  • Desodorantes antitranspirantes. Son los primeros que se utilizan para tratar las axilas que sudan en exceso ya que tapan los conductos sudoríparos. Algunos requieren de una prescripción médica por su alto contenido de cloruro de aluminio.
  • Medicamentos. Los remedios, como el glycopyrrolate, pueden prevenir la estimulación de las glándulas sudoríparas. No son recomendados para todas las personas. Se recetan sólo para ciertos casos de hiperhidrosis ya que algunos pueden tener efectos secundarios.
  • Iontoforesis. Este tratamiento de electroterapia se usa principalmente en pies y manos, pero también puede ser utilizado para tratar la sudoración axilar.
  • Botox. Las inyecciones de toxina botulínica se usan para tratar la hiperhidrosis de axilas, pies y manos. Por lo general, detalla el doctor Brosnan, los tratamientos se repiten cada 6 o 9 meses para mantener sus buenos resultados.
  • Cirugía. La simpatectomía torácica endoscópica (en la que se cortan o destruyen los nervios que controlan la sudoración en el área del problema) se utiliza en los síntomas graves o cuando otros tratamientos no han funcionado. Se practica principalmente para tratar la hiperhidrosis palmar. Un efecto secundario potencial de este tipo de cirugía es la hiperhidrosis compensatoria, que consiste en una sudoración copiosa en otras áreas del cuerpo.

Tips para lidiar con el sudor del día a día

mal olor

Quienes padecen de hiperhidrosis pueden lidiar y controlar la molesta afección día tras día con estos consejos que ofrece el doctor Brian Brosnan:

  • Báñate a diario con un jabón antibacteriano y asegúrate de secarte bien las áreas que más transpiran.
  • Usa calcetines de algodón y, si es necesario, cámbiatelos a lo largo del día.
  • Compra únicamente zapatos de cuero (o elaborados con otros materiales naturales) y evita usar el mismo par dos días seguidos.
  • Opta por ropa hecha de algodón (u otras fibras naturales) que te ayuden a sentirte más fresco durante el día. Y cuando hagas ejercicio, utiliza prendas Dri-Fit que están diseñadas para eliminar la humedad de la piel.
  • Carga siempre una muda de ropa adicional. De llegar a necesitarla, te ayudará a sentirte más cómodo.
  • Evita alimentos o bebidas que puedan empeorar tu sudoración.
  • Si el estrés te produce sudoración, acude a técnicas de relajación como el yoga y la meditación.