Iglesia católica de Philadelphia no quiere que latina abogue por familias LGBT

Abuelita residente del Este de Los Ángeles planea viajar a la Costa Este para ver al Papa Francisco
Iglesia católica de Philadelphia no quiere que latina abogue por familias LGBT
Rosa Manríquez muestra los rosarios de arcorisis que regalará cuando vaya a Philadelphia.

Si alguien tiene experiencia sobre lo que significa ser parte de una familia LGBT sin ser lesbiana es Rosa Manríquez. A ella la dejó su esposo con dos niñas pequeñas al confesarle que era gay y años después sus hijas le dijeron que son lesbianas.

“No fue fácil aceptar que el papá de mis hijas era gay. Me dolió muchísimo, él me rompió el corazón y me quedé con muchas deudas financieras. Me tomé mi tiempo para pensar la situación y aceptarlo porque no quería que mis hijas crecieran odiando a su padre”, dijo Manríquez.

Cuando sus dos hijas –Rocío y Cecilia- le confesaron que ambas eran lesbianas, Rosa ya había llegado a la conclusión que cada quien tiene el derecho de amar a quien quiera.

“Yo creo que todas las personas son hechas a imagen y semejanza de Dios. Mis hijas son hechas a su imagen y semejanza, entonces son perfectas”, comenta Manríquez. “La iglesia católica nos enseña a seguir nuestra consciencia. Esto es lo que me dice mi consciencia”.

Aunque la posición del Papa Francisco y de la iglesia católica en general no ha cambiado con relación a las personas LGBT, y que consideran a las relaciones sexuales homosexuales como pecado, el Papa ha sido claro que él se inclina por la inclusión y por el trabajo pastoral, más que las doctrinas tradicionales.

“El Papa Francisco ha dicho que todos somos iguales ante los ojos de Dios y que es más importante el trabajo pastoral que la doctrina. Esto abre la puerta a ver a las personas LGBT como lo que son, personas”, dijo Manríquez.

Los rosarios de arcoíris hablarán por ella

Aunque Manríquez, quien forma parte del grupo de peregrinos llamado Equally Blessed que participarán en el Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar durante la visita del Papa Francisco a Estados Unidos, cuando visitará Nueva York y Philadelphia entre el 22 y el 27 de septiembre,  la iglesia católica de Philadelphia les ha prohibido “promover” a la comunidad LGBT en la reunión con el sumo pontífice.

“Nos dijeron que no podremos tener un estante como las otras organizaciones. Nos dijeron que no podremos abogar por los derechos de nuestros seres queridos adentro de la iglesia”, dijo Manríquez.

Pero esto no ha detenido a  Manríquez, quien regalará rosarios con colores del arcoíris para promover los derechos de las familias LGBT.

“No nos dejarán hablar, ni contar nuestras historias públicamente, pero eso no significa que nos van a silenciar. Estoy segura que hay muchas personas que necesitan hablar. Yo necesité ayuda adicional”, dijo. “Si supieran el amor que tienen mis hijas hacia sus parejas y sus hijos no las discriminarían. Las personas no deberían tener vergüenza por tener amor en su corazón”.