El derecho a estudiar

Desafíos que enfrentan los estudiantes latinos para terminar sus estudios
El derecho a estudiar
El tema de ausentismo y deserción escolar y complejo y responde a factores sociales, emocionales y económicos.

La educación es un derecho de todos y la llave a una vida mejor.

Los inmigrantes latinos llegamos a este país con nuestras valijas cargadas de sueños y esperanzas, no sólo para nosotros sino también para nuestros hijos. Trabajamos duro para que tengan acceso a oportunidades impensadas para nosotros. El primer paso para alcanzar dichos sueños comienza cuando los niños comienzan kindergarten y sigue, 12 años después, cuando se gradúan de la escuela secundaria.

Aunque pueda parecer obvio para muchos, uno de los requisitos fundamentales para poder graduarse es atender a la escuela. El ausentismo escolar es una de las principales causas de la deserción escolar.

“Los padres latinos saben de la importancia de la educación, pero a veces creen que si el niño pierde una que otra clase, no es problema”, indicó Óscar Cruz, Presidente de Families in School, (www.familiesinschools.org)  una organización sin fines de lucro que provee recursos e información a educadores, estudiantes y sus familias.

La buena noticia es que, en los últimos años, y gracias a la colaboración de distritos escolares y organizaciones comunitarias, el índice de deserción escolar ha ido en decline. Según información del Centro de Investigación Pew (http://www.pewresearch.org), el índice de estudiantes hispanos que abandonan sus estudios disminuyó significativamente, de un 32% en 2000, a un 14% en 2013.

Pero a pesar de la dramática mejora, los latinos siguen siendo el grupo con mayor índice de deserción escolar, seguidos por los afroamericanos con el 8%, los blancos con un 5% y los asiáticos con un 4%.

Los factores que influyen en el ausentismo y la deserción escolar son muchos e incluyen aspectos sociales y económicos como la falta de recursos, de información y del apoyo necesario para derribar dichas barreras. Mucho se avanzado, pero mucho queda por hacer.

Identidad, orgullo y justicia restaurativa

“La escuela es un reflejo de la sociedad y el problema de ausentismo muchas veces está fomentado por situaciones de desempleo y  condiciones de pobreza en el hogar”, indicó Manuel Criollo, activista y Director de organización  del Centro de estrategia comunitaria y laboral (www.thestrategycenter.org) y de Fight for the Soul of the Cities.

“Los jóvenes no viven en un vacío y no se puede ignorar lo que ocurre a su alrededor. En muchos casos, el ausentismo es resultado de algo que está ocurriendo en el hogar.  Es necesario buscar la raíz del problema”, explicó.

Criollo destacó dos medidas que considera fundamentales para mejorar la asistencia a clase: erradicar del todo la cultura de criminalización en las escuelas, e implementar estudios étnicos en el currículo de estudios.

La criminalización y encarcelación de las comunidades fue una reacción a los movimientos de los años 70”, explicó el activista. “Desde los años 80, en California se construyeron 23 prisiones y sólo una universidad.  Al mismo tiempo hubo un incremento de la presencia policial en las escuelas que adoptaron políticas de ‘mano dura’ y ‘cero tolerancia’ agregó.

En agosto del año pasado, el LAUSD anunció la suspensión de multas a los estudiantes por infracciones menores, como peleas en la escuela, vandalismo, pequeños robos, o posesión de tabaco o pequeñas cantidades de marihuana. En lugar de criminalizar a los estudiantes que cometen dichas infracciones, la escuela los refiere a consejeros y servicios de apoyo.

Criollo dijo que las nuevas medidas de justicia restaurativa, que buscan reemplazar el sistema punitivo anterior,  habían reducido el índice de encarcelación de los jóvenes. “La cultura de criminalización hace que muchos latinos y afroamericanos terminen encarcelados. Por tratarse de un sistema punitivo de largo plazo, en lugar de un sistema de rehabilitación, cuando los jóvenes salen en libertad, vuelven a repetir el mismo ciclo. La política de mano dura y cero tolerancia crea más problemas que soluciones”, opinó.

En cuanto a la incorporación de estudios étnicos en el currículo escolar, Criollo señaló que dichos estudios aumentan la autoestima de los estudiantes latinos, porque los ayudan a recuperar su historia, su idioma y su identidad y así sentirse orgullosos de sus raíces y de ellos mismos.

En noviembre de 2014, LAUSD aprobó agregar estudios étnicos a los requisitos de graduación de la escuela secundaria. En un principio, el costo de dicha medida fue estimado en alrededor de $4 millones de dólares, pero al calcular los libros y el entrenamiento de los educadores el costo aumentó a $73 millones.

“Ahora dicen que agregar estudios étnicos va a costar mucho. Pero si lo piensas, el costo es el mismo que lo que cuesta tener policías en las escuelas”, agregó.