Trabajadores del consulado de México reclaman alza de salarios

No han tenido aumentos en diez años y viven con el temor de perder la visa que les da estancia legal en el país
Trabajadores del consulado de México reclaman alza de salarios

Como la mayor parte de los trabajadores del consulado de México en Los Ángeles que han sido contratados como prestadores independientes de servicios, Dulce Flores, asegura que ya no puede sobrevivir con los bajos salarios que reciben.

“No llegamos al fin de mes. No nos alcanza para cubrir las cuentas. Yo gano 2,100 dólares al mes. La renta de un departamento con una recámara en Los Ángeles cuesta entre 1,200 y 1,500 dólares, es más de la mitad de una quincena. Muchos como yo tenemos que buscar ‘roomates’ para compartir los gastos”, dice.

Flores se unió a los trabajadores de los consulados de México en Estados Unidos que se atrevieron a unirse a un movimiento nacional para exigir un incremento salarial de 25%, así como mejoras en sus prestaciones. Fue una especie de paro pacífico y simbólico para no afectar los servicios al público. Los inconformes iban vestidos de blanco y rosa.

“Yo llevo nueve años de trabajar en el consulado. Pero sabemos que al menos en diez años no ha habido un solo aumento”, destaca Flores, encargada de vales del Departamento de Protección del Consulado.

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Vanesa García, Susana Islas y Aleida Félix, trabajadoras del Consulado de México en Los Ángeles, se unieron a la protesta por mejores salarios. /Araceli Martinez

Vivir con la preocupación

Una de las razones principales por la que los trabajadores no habían reclamado en años un alza salarial es porque la mayor parte de ellos depende de la visa que les da el consulado mexicano para permanecer legalmente en el país.

“Nos dan la visa A2, que nos permite una estancia legal y que el esposo o esposa del trabajador puedan tener un permiso para laborar. Si nos despiden, tenemos que regresar a México o quedarnos como indocumentados”, comenta Flores.

Subraya que eso los hace vivir con un temor constante. “Si no protestamos, no van a mejorar las cosas”, externa.

También dice que como trabajadores están conscientes de que un aumento no depende del cónsul general sino de la Secretaría de Relaciones Exteriores en México. “De hecho, hay muchos cónsules que nos apoyan en nuestras demandas”, precisa.

El cónsul Carlos M. Sada dice que ellos no tienen decisión para dar aumentos a los trabajadores. “Lo bueno es que entre los manifestantes hubo una gran conciencia de que deben pelear por sus derechos sin afectar los servicios al público. Con relación a un posible incremento, no podemos adivinar qué va a pasar”, indica.

El paro coincidió con la semana de derechos laborales que cada año lleva cabo el consulado de Los Ángeles. El evento promueve que los mexicanos que radican en la ciudad, no sean abusados en sus empleos y aprendan a defenderse.

El consulado de México en Los Ángeles tiene entre 130 y 140 empleados, de esos 110 son temporales, sujetos a la renovación cada año de su contrato. No tienen derecho a pensión, antigüedad, y su seguro médico no incluye a sus familias. Sus prestaciones son además del salario, un mes de vacaciones al año y un mes extra de sueldo en diciembre. Aunque no saben si en enero del siguiente año tendrán empleo.

Maternidad le cuesta el puesto

Aleyda Félix, una inmigrante mexicana, residente legal en el país, quien trabaja desde hace siete años en el Consulado de México dijo que embarazarse de sus gemelos en 2011, le costó que la bajaran de puesto y sueldo.

“Cuando regresé, en enero de 2012 me dijeron que tuvieron que poner a alguien más en mi cargo de coordinadora de los consulados móviles. Yo ganaba 2,300 dólares; y me mandaron a protección con el salario de 2,100 dólares al mes. En esa época el cónsul era David Figueroa. Tampoco me pagaron el último mes de licencia de maternidad”, recuerda.

“Es muy triste que no tengamos ningún tipo de derechos laborales ni de los que se dan a los trabajadores en México ni los que existen en este país”, se lamentó.