Opinión: California debe dar la opción de poner fin al dolor

Se debe ofrecer calidad de vida a todas las personas que están sufriendo de una enfermedad incurable e irreversible
Opinión: California debe dar la opción de poner fin al dolor
Un botón que promueve el derecho a la muerte asistida se muestra durante una reunión anual de la Sociedad Hemlock en San Diego, CA.

Apoyo la propuesta de ley End of Life Option Act (Opción al Final de la Vida).

Un proyecto que permitiría a los adultos con enfermedades terminales y mentalmente competentes, solicitar a un médico la prescripción de un medicamento que pueden tomar por sí mismos para acortar un proceso de muerte insoportable. Esta propuesta fue creada después de la ley de Oregon, Muerte con Dignidad, que no ha documentado casos de abuso en sus 17 años de historia.

Los californianos apoyan abrumadoramente la opción de la ayuda médica al morir sea una opción disponible para todas las personas al final de sus vidas.

Casi siete de cada diez votantes de California (69%), incluyendo 70 por ciento de los latinos y el 60 por ciento de los católicos, apoyan la propuesta End of Life Option Act, según una encuesta bipartidista llevada a cabo del 16 al 21 de junio por las empresas de investigación y estrategia, Goodwin Simon y Probolsky. Dicha encuesta también muestra un apoyo mayoritario para la propuesta de ley de parte de los demás subgrupos.

Esta es una señal clara para los asambleístas en cada distrito de que sus electores quieren que pase esta legislación.

El Comité de Salud de la Asamblea aplazó una audiencia sobre dicha propuesta que estaba programada para el 7 de julio, para que los miembros del comité pudieran pasar más tiempo estudiando el proyecto y conociendo la opinión de sus electores.

Sin embargo, los legisladores de la Asamblea presentaron la propuesta de ley este mes y ahora cuentan con un par de semanas para aprobarla. Espero que los legisladores escuchen y respondan a los votantes de California ahora, en lugar de que los dejen esperar hasta la próxima elección.

Creo firmemente en que se debe ofrecer calidad de vida a todas las personas que están sufriendo de una enfermedad incurable e irreversible. Cuando una persona sólo tiene meses, semanas o incluso días para vivir, cuando no hay nada más que la medicina pueda hacer por ellos y se haga imposible proporcionarle alivio a su dolor extremo, debemos permitir que una persona tenga la opción de poner fin a su dolor y sufrimiento.

Los estadounidenses son libres de elegir la forma en que viven – y cuando llegue el momento, la forma en que mueren. Todos los estadounidenses deberían ser capaces de tomar esta decisión privada y personal – en consulta con su médico y su familia – libre de la interferencia del gobierno.